Digest

 

QUIMIOPROFILAXIS: por regla general, la quimioprofilaxis debe mantenerse durante cuatro semanas después de regresar (norma descuidada con demasiada frecuencia por los viajeros). Esto permite tener en cuenta no sólo infecciones que aparecen durante los últimos días de viaje, sino también ciclos evolutivos de los agentes patógenos. No obstante, ni siquiera una quimioprofilaxis correcta garantiza una protección absoluta contra la infección. TRATAMIENTO DE RESERVA: en caso de viaje a regiones donde el paludismo es poco frecuente o si se preven estancias breves (de algunos días) a territorios expuestos al paludismo, hoy día se recomienda llevar un antipalúdico a dosis terapéutica (medicamento de reserva). La automedicación de urgencia sólo está indicada si, a partir de una semana después de llegar a una zona infestada por el paludismo, se declara una fiebre superior a 38,5ºC y no hay ningún médico próximo. Incluso después de la automedicación conviene consultar a un médico. Asimismo es importante, en caso de fiebre, dolor de cabeza, dolores en los miembros o indisposición, consultar a un médico entre las 12 y 24 horas y no esperar a ver si los síntomas retroceden por sí solos. La toma de un medicamento de reserva además de una profilaxis regular, está recomendada, por ejemplo, cuando hay que renunciar a una profilaxis fiable con mefloquina (o la atovaquona asociada con proguanil) y hay que recurrir a una profilaxis con cloroquina asociada al proguanil. NIÑOS: pueden contraer rápidamente el paludismo que puede resultar temible. Para prevenir una exposición se tendría que renunciar a cualquier viaje con niños (sobre todo menores de cinco años) a zonas infestadas por paludismo. Esto vale especialmente para los países donde existe resistencia a la cloroquina. Igualmente conviene renunciar al uso de repelentes a base de DEET, por el riesgo de encefalopatía. EMBARAZO: los viajes a las regiones donde el paludismo es endémico ponen en peligro tanto a la madre como al feto. Lo mejor es dirigirse a un territorio exento de paludismo. No hay que renunciar a una profilaxis adaptada a una zona infestada por el paludismo por prudencia a causa de un embarazo. La cloroquina, eventualmente asociada al proguanil está indicada durante todo el embarazo. Se desaconseja hacer un amplio uso de repelentes a base de DEET, pero los riesgos de utilizarlos son menores que los del paludismo. Ver ficha: PROFILAXIS DEL PALUDISMO. Confusión en las recomendaciones y falta de cumplimiento
Palabras claves:
  • ATOVAQUONA
  • CLOROQUINA
  • DEET
  • EMBARAZO
  • MEFLOQUINA
  • NIÑOS
  • PREVENCION
  • PROGUANIL
  • REPELENTES
  • RIESGOS

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestro News Letter, estará informado sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.