Digest

 

La adquisición de una parasitosis por toxoplasma gondii mediante la ingestión de ooquistes (excretados por gatos, procedentes del suelo o agua contaminada) o por los quistes (presentes en carnes poco cocidas de animales infectados) es bastante común. La transmisión madre-hijo sólo ocurre cuando la primera infección por este parásito se produce durante el embarazo. El riesgo de transmisión aumenta con la edad gestacional de la madre al padecer la infección. Una tercera parte de los niños de madres infectadas nacen con toxoplasmosis, la mayoría siguen un desarrollo normal, pero un 4 % mueren o sufren daño neurológico permanente o problemas de visión bilateral durante los primeros años de vida. La toxoplasmosis congénita (TC) suele ser asintomática y sólo se detecta por test serológicos. En los países europeos el test prenatal para la toxoplasmosis entra en el protocolo de rutina en el seguimiento clínico durante el embarazo. Así al detectar que una madre sufre infección puede ser tratada para reducir el riesgo de transmisión, y en caso de transmitirse reducir los efectos sobre el niño. Después de tres décadas realizando el screening prenatal para la TC en Europa permanece incierta la efectividad del tratamiento prenatal, de aquí la necesidad de este estudio. Se realizó una revisión sistemática de estudios de cohortes basados en el screening universal de la TC. El meta-análisis se realizó usando los datos individuales de los pacientes con la finalidad de analizar el efecto del momento (fecha de inicio) y el tipo de tratamiento en la infección de madre-hijo y las manifestaciones clínicas hasta la edad de 1 año. El análisis fue ajustado por edad gestacional en el momento de la seroconversión y otras covariables. Finalmente se incluyeron 26 estudios de cohortes en la revisión, con un total de 1438 madres tratadas identificadas por screening prenatal. Se halló una evidencia débil de la reducción de la transmisión madre-hijo al iniciar el tratamiento dentro de las tres semanas de la seroconversión comparado con aquellos que iniciaban tratamiento a las 8 semanas o más (odds ratio ajustado[OD] 0.48, 95% CI 0.28-0.80; p=0.05). En 550 recién nacidos infectados identificados por prenatal o neonatal screening, no se halló evidencia que el tratamiento redujera el riesgo de manifestaciones clínicas (OR ajustado para tratados vs no tratados 1.11, 95% CI 0.61-2.02).Una mayor edad gestacional en el momento de la seroconversión fue fuertemente asociada con un aumento del riesgo de transmisión (OR 1.15, 95% CI 1.12-1.17) y con la disminución del riesgo de lesiones intracraneales (OR 0.91, 95% CI 0.87-0.95) pero no, de las oculares (OR 0.97, 95% CI 0.93-1,00). Estos resultados nos conducen a afirmar que existe una débil evidencia entre el tratamiento precoz de TC y la reducción del riesgo de transmisión. Por medio de estudios observacionales es improbable cambiar estos resultados en los que no se puede distinguir si la asociación es debida al tratamiento o un sesgo causado por confusión. Sólo un largo estudio randomizado y controlado aportaría suficiente evidencia de los potenciales beneficios del tratamiento prenatal de TC.
Palabras claves:
  • Tratamiento prenatal
  • Screening sexológico
  • Toxoplasmosis congénita

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestro News Letter, estará informado sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.