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La NOCION de prurito acuágeno se propuso por primera vez en 1970. Describe un prurito que se da bruscamente al exponerse al agua, sin cambios visibles de la piel contrariamente a la urticaria acuágena en la que se distinguen alteraciones cutáneas netamente visibles como eritema y formación de pápulas. Como no se conocía la causa del prurito acuágeno, esta forma se calificó de prurito acuágeno idiopático. Los SINTOMAS se manifiestan al poco tiempo de entrar en contacto con el agua. El prurito suele durar unos 40 minutos y en general, las extremidades y el abdomen son los más afectados. En relación al prurito acuágeno idiopático, se distinguen dos formas cuyas causas se conocen: el prurito acuágeno consecuente con la POLICITEMIA ESENCIAL (una enfermedad mieloproliferativa caracterizada por una neta proliferación de los eritrocitos en la sangre) y el prurito acuágeno de personas de edad avanzada, en base del cual figura probablemente una XERODERMIA. Dado que en la policitemia esencial, más del 50% de los pacientes sufrían ya prurito acuágeno a veces 10 años antes del diagnóstico hematológico, hay que excluirla como causa posible. TRATAMIENTO: cuando se conoce la enfermedad de fondo, ésta es objeto de un tratamiento adecuado. Si el prurito persiste bajo control hematológico, se recomienda añadir bicarbonato de sodio o almidón al agua del baño. En caso de que no haya respuesta, se pueden prescribir antihistamínicos o ISRS. Un tratamiento con crema de capsaicina es caro. En caso de prurito especialmente refractario, se dispone de la fototerapia, que también es cara y para la cual no puede excluirse que pueda resultar cancerígena.
Palabras claves:
  • urticaria
  • prurito acuágeno
  • pápulas
  • xerodermia
  • policitemia esencial

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