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El IMPETIGO CONTAGIOSO (o impétigo vulgar) es la infección bacteriana de la piel más frecuente en los niños. En general, afecta al rostro, el cuero cabelludo, las manos o las piernas. Aspecto característico: vesículas purulentas que se revientan rápidamente dejando unas cortezas amarillentas, color miel. La causa de un impétigo siempre son bacterias; en cerca del 80% de los casos el factor desencadenante son estreptococos beta-hemolíticos. Los agentes patógenos son altamente infecciosos y en general se transmiten por contacto. También es posible una contaminación indirecta por vía de objetos infectados como ropa, juguetes, pañuelos o peines. La infección suele propagarse muy rápidamente; los más afectados son los niños entre 3 y 8 años. Los adultos no suelen sufrir impétigo. Fundamentalmente se distingue entre una forma sin ampollas y otra con ampollas pequñas o grandes. En la forma sin ampollas, los pacientes no tienen vesículas sino tan sólo costras amarillas miel o marrones sobre un fondo rojizo. Este cuadro clínico se encuentra, además, en caso de infección secundaria de lesiones cutáneas existentes y se califica de impetiginización. La forma de ampollas pequeñas es causada por estreptococos y la de ampollas grandes, por estafilococos. TRATAMIENTO: las infecciones localizadas, no complicadas o ya en vías de curación pueden ser objeto de un tratamiento local (productos antibióticos a base de ácido fusídico, de tirotricina y de mupirocina o productos antisépticos a base de clorhexidina o de polividona yodada). En caso de afección de gran superficie o de regiones críticas (conducto auditivo externo, rabillo del ojo, etc) se prescriben antibióticos sistémicos. Las penicilinas se consideran el tratamiento de primera elección para infecciones por estreptococos. En caso de alergia a la penicilina, puede recurrirse a cefalosporinas de 1ª generación o macrólidos. Las infecciones por estafilococos se tratan con penicilinas resistentes a las beta-lactamasas o con cefalosporinas de 1ª generación.
Palabras claves:
  • impétigo
  • etiología
  • infección bacteriana
  • tratamiento

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