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La artritis reumatoide es una enfermedad sistémica de carácter autoinmune y de etiología desconocida. Se caracteriza por la presencia de un cuadro de poliartritis crónica, simétrica y erosiva, que cursa con dolor e inflamación de las articulaciones y rigidez matinal. No se dispone de un tratamiento curativo, el principal objetivo es conseguir la remisión de la enfermedad y por lo menos, prevenir o controlar el daño articular y la pérdida de funcionalidad, y reducir el dolor y la inflamación. El tratamiento se basa en la administración de fármacos modificadores de la evolución de la enfermedad, también se utilizan fármacos complementarios como analgésicos, AINEs y corticoesteroides.

Las nuevas técnicas y un mayor conocimiento de la enfermedad han permitido desarrollar terapias dirigidas a la inhibición del factor de necrosis tumoral (TNF-alfa): infliximab, etanercept y adalimumab. El TNF-alfa es una potente citoquina pro-inflamatoria que interviene en numerosos procesos inflamatorios implicados en la artritis reumatoide. Se han desarrollado dos estrategias para la neutralización del TNF-alfa: utilización de anticuerpos monoclonales (infliximab, adalimumab) o receptores solubles (etanercept). Adalimumab y etanercept se administran por vía subcutánea cada una o dos semanas, mientras que infliximab se administra por vía intravenosa cada 2, 6 y 8 semanas. Su eficacia se ha puesto de manifiesto en diferentes estudios, tanto en monoterapia como en combinación. El perfil de seguridad a largo plazo no está suficientemente establecido. El efecto adverso más frecuente es la aparición de reacciones en el lugar de inyección o tras la perfusión en el caso de infliximab, pero su uso ha originado efectos adversos graves:

-Aumento de la incidencia de infecciones graves debido a un déficit en la inmunidad celular: tuberculosis, aspergilosis, citomegalovirus, criptococosis y Pneumocystis carinii, etc.

-Descompensación cardiaca: se produjo un aumento de ingresos y de mortalidad por esta causa. Su uso está contraindicado en pacientes con insuficiencia cardiaca de grado III-IV y debe utilizarse con precaución en los de grado I-II.

-Desarrollo de anticuerpos neutralizantes: aparentemente parece no tener efecto sobre la eficacia y la seguridad.

-Podrían asociarse, con baja o muy baja frecuencia, a la aparición de alteraciones hematológicas como: anemia, leucopenia, plaquetopenia, agranulocitosis, pancitopenia, anemia aplásica y hemolítica y púrpura trombocitopénica.

No existen estudios en los que se hayan comparado de forma directa, por lo que no puede establecerse si uno es más eficaz que otro. Varios estudios y revisiones sistemáticas apoyan la existencia de una eficacia equivalente en el tratamiento de la artritis reumatoide.

Palabras claves:
  • Adalimumab
  • Artritis reumatoide
  • Etanercept
  • Factor de necrosis tumoral
  • Infliximab
  • TNF-a

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