Digest

 

El hipotiroidismo primario es el déficit hormonal más frecuente en la práctica clínica, afectando a un 4% a 6% de la población y siendo más frecuente en mujeres. La concentración plasmática de tiroxina libre (T4l) está disminuida y la concentración de tirotropina aumentada. La T4l sintética es el paradigma del tratamiento sustitutivo del hipotiroidismo. En cuanto a la farmacodinámica y farmacocinética, el ayuno favorece la absorción de la T4l, por lo que se aconseja la administración unos 30 a 60 minutos antes del desayuno. A pesar de que la levotiroxina tiene una vida media larga y que la omisión de una toma no comporta ningún riesgo, en casos de cirugía y enfermos críticos en los que no se pueda garantizar el aporte oral durante más de 5 a 7 días, se ha de pasar a la administración intravenosa. Entre los fármacos que reducen la absorción y aumentan la necesidad de levotiroxina podemos encontrar el sulfato ferroso, el carbonato cálcico para el tratamiento de la osteoporosis, las resinas de intercambio iónico para el tratamiento de la hipercolesterolemia o de la hiperpotasemia, el sucralfato (con pruebas menos claras), los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol para el tratamiento del reflujo gastroesofágico), los hidróxidos de aluminio y de magnesio utilizados como antiácidos, el orlistat para el tratamiento de la obesidad, el raloxifeno utilizado en la osteoporosis posmenopáusica (la separación de las tomas puede solucionar el problema) y el picolinato de cromo y el ciprofloxacino administrados conjuntamente. Desde un punto de vista práctico es recomendable separar la administración de levotiroxina de la de cualquiera de estos fármacos entre 4 y 6 horas. Lo mismo sucede, aunque por interacciones metabólicas, con fenobarbital, fenitoína, carbamazepina y rifampicina, todos ellos antiepilépticos, con la cloroquina y el proguanil, de especial importancia en zonas con paludismo endémico y en personas que van a viajar a estas zonas y requieren profilaxis antipalúdica. La simvastatina y la lovastatina también aumentan las necesidades de levotiroxina. Hay enfermedades y procedimientos quirúrgicos que también aumentan esta necesidad de levotiroxina: la celiaquía, la gastritis atrófica y la asociada a Helicobacter pylori, la cirugía gastrointestinal (bypass yeyunoileal y yeyunostomía), el síndrome del intestino corto, la pancreatitis crónica, la enteropatía diabética, la enfermedad intestinal inflamatoria crónica y la intolerancia a la lactosa. Por otro lado, determinados alimentos y fibras también aumentan la necesidad levotiroxina: desayunos ricos en grasas, la proteína de soja o el café en el desayuno. En el embarazo también aumentan las necesidades del tratamiento sustitutivo con levotiroxina (en general aumentan un 45% en 3 de cada 4 embarazadas). Después del parto la dosis debe disminuirse inmediatamente a la dosis habitual de antes del embarazo.
Palabras claves:
  • Hipotiroidismo
  • tratamiento farmacológico
  • interacciones farmacológicas
  • interacciones con alimentos
  • postmenopausia
  • embarazo

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestro News Letter, estará informado sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.