Digest

 

El cáncer de próstata es uno de los más prevalentes actualmente, siendo detectado en muchas ocasiones mediante el cribado del antígeno prostático específico (PSA). Los diagnósticos realizados por este método suelen ser tumores en fases iniciales de bajo riesgo que cuentan con diversas opciones terapéuticas: prostatectomía o radioterapia, con o sin supresión androgénica. Sin embargo, la mayor parte de pacientes con tumores de bajo riesgo es más probable que mueran por otras causas, y probablemente no obtienen beneficio de los tratamientos mencionados dada la lenta progresión del tumor. A esta situación se añade los efectos adversos de estos tratamientos, por lo que resulta importante determinar el manejo apropiado del cáncer localizado de bajo riesgo. Existen dos posibles estrategias de manejo, la vigilancia activa (AS, de active surveillance) y la conducta expectante (WW, de watchful waiting). La primera se basa en hacer un seguimiento estrecho de estos pacientes incluyendo determinación periódica de PSA, examen rectal, imágenes y biopsias. Estos pacientes serán tratados en caso de evidencia de progresión bioquímica, histológica o anatómica. La AS está pensada para pacientes jóvenes con buena salud que se pueden beneficiar de tratamientos agresivos en caso necesario. La WW, en cambio, está concebida para los pacientes más frágiles y se basa en la detección de progresión sintomática. Las opciones terapéuticas en este último caso son menos agresivas, a menudo paliativas. En este contexto se ha realizado una revisión sistemática para revisar las dos estrategias, los factores que afectan su utilización y la efectividad comparativa del manejo observacional frente al tratamiento inmediato con intención curativa. Se hizo un cribado a partir de búsqueda en MEDLINE y Cochrane en la que se obtuvieron 16 cohortes AS, 42 estudios que evaluaron los factores que afectaban al uso de estrategias observacionales y 22 estudios que comparaban WW con el tratamiento con intención curativa. Los criterios más frecuentes relacionados con la elección de manejo AS fue el estadiaje del tumor, valor de Gleason, concentración de PSA y el número de biopsias positivas. Los predictores relacionados con no iniciar el tratamiento incluyeron: edad avanzada, comorbilidad, bajo valor de Gleason, estadiaje del tumor, concentración de PSA y grupo de riesgo favorable. La revisión tiene como limitación la dificultad para diferenciar AS y WW según la definición que utilizan los diversos estudios. La evidencia es insuficiente para afirmar cual es la mejor opción. Sería necesaria una definición clara de cada estrategia y nuevos estudios comparativos.
Palabras claves:
  • Cáncer de próstata
  • vigilancia activa
  • conducta expectante

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestro News Letter, estará informado sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.