Digest

Búsqueda por: principio activo, grupo terapeutico, enfermedad o problema de salud, síntoma, tipo de medicamento, tipo de paciente, tratamiento, efectividad, seguridad,...

Anticuerpos inmunoterapia corticosteroides estreñimiento diarrea Metamizol riesgo cáncer de mama Estatinas, prevención, efectividad, cáncer de pulmnón antineoplásicos diclofenaco dosificación ibuprofeno nivolumab trastuzumab naproxeno medicamentos biológicos cardiovascular seguridad mortalidad adultos ancianos pediátrico nutrición infección fúngica interacciones acné EPOC hemorragia vacunas herpes gota cefideracol lorcaserina AINE antiinflamarios antibióticos melanoma tratamiento cáncer farmacovigilancia anticoagulantes insuficiancia renal asma efectos secundarios Diabetes

Selecciona cualquiera de los campos bajo el cuadro de Texto si quieres afinar tu búsqueda. Es posible seleccionar más de un campo. P. ejemplo: Título+Resúmen+Palabras clave 

Una piel deshidratada es aquella que carece de suficiente agua en las capas epidérmicas, mientras que una piel seca es aquella que carece de sebo o este se encuentra en cantidad insuficiente. Los factores que influyen en la deshidratación pueden ser ambientales como el clima frío, o excesivamente cálido y seco, calefacciones, sol o hábitos higiénicos como el uso de jabones y detergentes demasiado agresivos y también factores intrínsecos como el estrés, la falta de alguna vitamina o de ciertos ácidos grasos en la alimentación habitual. La piel intenta reducir la perdida de agua a través de dos mecanismos: el efecto barrera que ejercen los lípidos secretores por la glándula sebácea una vez depositados sobre la superficie epidérmica y la capacidad humectante de retención de agua en el interior de la epidermis. A medida que se van cumpliendo años la piel se vuelve cada vez más seca y deshidratada. La piel atópica se muestra inflamada, seca y enrojecida, con descamación y agrietamiento. El picor es muy intenso y se pueden formar ampollas que supuran, además de excoriaciones y heridas debido al rascado. El rascado y la irritación crónica hacen que la piel se vuelva gruesa. Esta dolencia es más frecuente en la niñez que en la edad adulta. La presenta entre un 10 y un 20% de la población. Los productos para hidratar la piel actúan no tanto por aporte directo de agua a la epidermis, sino dejando en la superficie sustancias que la ayudan a retener el agua y darle una textura más suave, flexible y menos áspera. Además de agua en proporciones variables, estos productos contienen aceites de origen mineral (vaselina, parafina líquida….), vegetal (aceite de germen de trigo y de aguacate…) o animal (lanolina y sus derivados…) y alguna sustancia humectante (glicerina, propilenglicol, alfahidroxiácidos, etc) A menudo se le añaden alguna vitaminas, sobretodo la A o la E por sus propiedades antioxidantes, y finalmente el resto de ingredientes necesarios para permitir su conservación y el uso agradable del producto (emulgentes, viscosizantes, conservantes, aroma, etc).
Palabras claves:
  • Piel seca
  • Piel atópica
  • Productos hidratantes
  • Productos emolientes

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestra News Letter, estará informad@ sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.