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Ha sido publicada la segunda guía de práctica clínica relativa al manejo de la enfermedad isquémica (IHD, por sus siglas en inglés) estable. El objetivo de esta guía es sintetizar la evidencia relativa a: 1. Aproximación a los factores de riesgo cardiovascular modificables para reducir la mortalidad y morbilidad asociada a la IHD estable. 2. El papel de la revascularización coronaria en la reducción de la mortalidad y morbilidad asociada a IHD. 3. Manejo de la IHD estable con medicación El objetivo al tratar a los pacientes con IHD estable es prevenir las complicaciones cardiovasculares y la muerte cardiovascular prematura, así como mantener o restituir la calidad de vida sin producir efectos adversos, previniendo ingresos hospitalarios y eliminando pruebas y tratamientos innecesarios. La aproximación inicial a estos pacientes tiene que centrarse en eliminar comportamientos como el tabaquismo y promover cambios en el estilo de vida que reduzcan el riesgo cardiovascular, como la pérdida de peso o la actividad física. Además, para la mayoría de los pacientes está indicada una serie de intervenciones farmacológicas con evidencia contrastada. Estas incluyes agentes antiplaquetarios, hipolipemiantes (en particular estatinas) y B-bloqueantes. Los IECAs están indicados en muchos pacientes con IHD, especialmente aquellos con diabetes o disfunción ventricular izquierda. En referencia a las recomendaciones farmacológicas para la prevención del infarto de miocardio y la mortalidad se establece que AAS (62-162 mg/día) debería administrarse diariamente de forma indefinida si no hay contraindicaciones. Clopidogrel es una opción razonable en este último caso. Dipiridamol no debería usarse porque no hay evidencia suficiente. Se recomienda iniciar terapia con B-bloqueantes y continuar durante 3 años en pacientes con función ventricular izquierda normal después de un infarto de miocardio o un síndrome coronario agudo. Los pacientes con disfunción ventricular izquierda (<40%) con insuficiencia cardiaca o infarto de miocardio previo tienen indicados metoprolol, carvedilol o bisoprolol. Los IECAs han de ser prescritos en los pacientes con IHD estable que también tienen hipertensión, diabetes, disfunción ventricular izquierda y/o insuficiencia renal si no hay contraindicación. Para estos últimos pacientes están indicados los ARA II. Otras recomendaciones incluidas en la guía hacen referencia a la disminución de los síntomas en pacientes con IHD, seguimiento, vacunación, entre otras.
Palabras claves:
  • Cardiopatía isquémica
  • guías de práctica clínica
  • IECAs
  • B-bloqueantes
  • AAS
  • prevención

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