Digest

 

A inicios del año 2013 existen múltiples medicamentos comercializados en Francia con un balance beneficio-riesgo desfavorable. En algunas ocasiones existen alternativas más favorables, a veces el uso de un medicamento no es la mejor opción terapéutica o el fármaco puede exponer a efectos adversos (EA) indeseables demasiado graves para la indicación a tratar. Hay que valorar los objetivos de los tratamientos para evitar la exposición a riesgos innecesarios. Entre los fármacos de cardiología se incluyen aliskireno y fibratos (eficacia no demostrada en disminución de eventos cardiovasculares), ivabradina (no ventajas en angor ni insuficiencia cardiaca), trimetazidina (eficacia únicamente sintomática) y vasodilatadores cerebrales (incremento de riesgo de fibrosis pulmonar o retroperitoneal) y la combinación amlodipino+valsartan+ hidroclorotiazida a dosis fijas En oncología/hematología se incluyen a panitumumab (no incrementa la SG y produce muchos EA), trabectedina (no eficacia en cáncer de ovario y sarcoma de tejidos blandos), vandetanib (no ha demostrado mejora en supervivencia global) y vinflunina (no supone un avance en tratamiento del cáncer vesical). En endocrinología no recomiendan las gliptinas (eficacia no demostrada en la disminución de complicaciones asociadas a la diabetes, y con riesgo de inmunosupresión, pancreatitis e hipersensibilidad) ni orlistat (perfil de EA desproporcionado para la eficacia modesta). En gastroenterología no se recomienda domperidona (con EA desproporcionados (alteraciones del ritmo ventricular o muerte súbita) para las patologías donde está indicada) y prucaloprida (indicado para el estreñimiento y con numerosos EA cardiovasculares). En infectología consideran que moxifloxacino y telitromicina no son superiores respecto al resto de antibióticos de sus respectivos grupos. Además tienen un perfil de EA más desfavorable que sus alternativas. En neurología no se recomienda flunarizina, indoramina y tolcapona por EA excesivos. Tampoco se debería de utilizar natalizumab por no tener eficacia superior a interferon beta y por el riesgo de leucoencefalopatía. En psiquiatría se debe de valorar detenidamente el uso de agomelatina (eficacia dudosa y EA hepáticos, pancreáticos y cutáneos), venlafaxina (alteraciones cardiovasculares más frecuentes que otros antidepresivos), asenapina (menor eficacia que otras alternativas) y bupropión y vareniciclina para deshabituación tabáquica (no han demostrado mayor eficacia que tratamientos sustitutivos de nicotina y exponen a más EA) En neumología se considera que los vasoconstrictores nasales para la congestión exponen a riesgos CV desproporcionados. Omalizumab presenta efectos adversos importantes. En reumatología se deben de evitar los coxibs. Para la osteoporosis que no responde a terapias farmacológicas o a aportes de calcio+Vitamina D externos se considera que la mejor alternativa es el ácido alendrónico . Recomiendan evitar denosumab, ranelato de estroncio y teriparátida. Los fármacos para la artrosis (diacereína y glucosamina) no tienen eficacia demostrada. Otros fármacos no recomendados son tacrolimus dérmico (presenta riesgo de producir cáncer y linfoma.), tibolona (expone a numerosos EA en el tratamiento sustitutivo de la menopausia) y colchimax (la presencia de hidrocloruro de dicloverina puede enmascarar los signos de toxicidad gastrointestinal).
Palabras claves:
  • medicamentos
  • beneficio-riesgo desfavorable
  • bajo valor terapéutico

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