Digest

 

La incidencia de nefrolitiasis durante la vida es del 13% en los hombres y el 7% en las mujeres. Muchas de ellas provocan cólicos renales, obstrucciones del tracto urinario y otras patologías relacionadas. Además, los pacientes asintomáticos detectados por radioimagen pueden acabar teniendo síntomas en los 3-4 años siguientes hasta en un 32% de los casos. Una vez se ha sufrido un episodio sintomático, la probabilidad de tener otro episodio sintomático es del 35-50% dependiendo de los estudios. El 80% de las nefrolitiasis están compuestas por oxalato cálcico, fosfato cálcico o ambos. Muchos de los pacientes pueden tener anormalidades a nivel bioquímico, por ejemplo, hipercalciuria, hiperoxaluria, etc. La evidencia relacionada con la ingesta de alimentos es mixta, aunque se sabe que la ingesta de calcio o la baja ingesta de líquidos están asociados a un mayor riesgo. La relación con algunas patologías está siendo estudiada: diabetes, obesidad, gota, etc. Existen tratamientos que intentan prevenir la recurrencia de piedras mejorando el balance entre la formación y la eliminación de cristales. Sin embargo los beneficios y posibles daños no están claros. Con el objetivo de aclarar este punto en la futura guía clínica del ACP se realiza una revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados que estudiaban tratamientos encaminados a la prevención de recurrencias de nefrolitiasis. El incremento de la ingesta de líquidos se relacionó con menor recurrencia en un estudio, aunque el estudio tenía limitaciones y la evidencia es baja. Otro estudio también muestra esta tendencia pero las diferencias no son significativas respecto a ingesta normal. Un estudio muestra una disminución del riesgo en aquellos pacientes con menor ingesta de bebidas refrescantes (evidencia limitada). Otro estudio no encontró diferencias en pacientes con diferentes niveles de ingesta de fibra o proteína animal. Varios fármacos demostraron reducir el riesgo de recurrencia en pacientes con historial de piedras cálcicas múltiples. En concreto, los tratamientos con tiazidas, citratos o alopurinol redujeron de forma estadísticamente significativa el riesgo comparado con control o placebo. El beneficio de alopurinol parece limitarse a aquellos pacientes con hiperuricemia o hiperuricosuria de base. La combinación de citrato con tiazidas o alopurinol con tiazidas no fue superior a la acción de las tiazidas en monoterapia. Los autores concluyen que los pacientes con historial de una piedra cálcica pueden beneficiarse de una mayor ingesta de líquidos. En pacientes con múltiples piedras cálcicas podrían beneficiarse además del tratamiento con tiazidas, citratos o alopurinol. Cabe destacar que la mayoría de estudios trabajaron con pacientes que habían tenido cristales de naturaleza cálcica, por lo que la extrapolación a otros tipos necesitaría mayor evidencia.
Palabras claves:
  • Nefrolitiasis
  • tiazidas
  • alopurinol
  • citrato
  • revisión sistemática
  • recurrencia

Nuestro objetivo es ofrecer a los profesionales de la salud una actualización constante sobre la información científica basada en la evidencia necesaria en su actividad profesional. 

Cada semana, a través de nuestro News Letter, estará informado sobre los nuevos artículos-resúmen que se incorporarán a la Base de datos.