Digest

 

Dado que no todos los fármacos utilizables en pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio reducen el riesgo de reinfarto o mortalidad, ahora revisaremos los fármacos que han demostrado un efecto beneficioso en estos casos. Los beta-bloqueantes sin actividad simpaticomimética intrínseca usados al menos 2 años postinfarto reduce la mortalidad total, la muerte súbita y en algunos casos la tasa de reinfarto. Este efecto beneficioso se ha demostrado para metoprolol, timolol, atenolol y propranolol. Todos los enfermos postinfarto que no presentan contraindicaciones graves para un bloqueo beta (asma, insuficiencia cardiaca, bradiarritmias, arteriopatía periférica severa) deberían recibir tratamiento profiláctico durante al menos 2 años. Entre los antagonistas del calcio, el diltiazem y el verapamilo han demostrado una reducción la mortalidad y en el reinfarto en pacientes con buena función ventricular. No se deben utilizar en pacientes con evidencia de insuficiencia cardiaca, pero constituyen una alternativa útil en pacientes en que este contraindicado el uso de antagonistas beta. Entre los antiarrítmicos, solo los beta-bloqueantes han demostrado disminuir la mortalidad postinfarto, se están obteniendo resultados prometedores con la amiodarona, y resultados contraproducentes con los antiarrítmicos del grupo I, entre los que se encuentran la encainida, flecainida y moricizida, que pueden aumentar la mortalidad.
Palabras claves:
  • ANTIARRITMICOS
  • RIESGOS
  • COMPARACION
  • CALCIO-ANTAGONISTAS
  • BETA-BLOQUEANTES
  • EFICACIA

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