Los antihistamínicos H1 se utilizan en distintas situaciones clínicas. Se consideran antihistamínicos de 2ª generación al astemizol, loratadina y terfenadina.
Esta nueva generación de antihistamínicos presenta una eficacia similar a la anterior con la ventaja de una menor incidencia de sedación, pero se ha descrito toxicidad cardiovascular que debe prevenirse en pacientes de riesgo.
La toxicidad cardiovascular se ha asociado a la administración de dosis superiores a las recomendadas, o bien, a concentraciones plasmáticas elevadas como consecuencia de alguna interacción farmacológica, en tratamientos con terfenadina y astemizol se han notificado efectos adversos a dosis habituales.
Los insuficientes hepáticos o ancianos tienen riesgo de cardiotoxicidad por acumulación del fármaco. Y pacientes en tratamiento con itraconazol, ketoconazol, claritromicina, eritromicina y quinina también presentan este riesgo por interacciones metabólicas hepáticas.
La terfenadina se ha retirado de algunos mercados europeos y se pretende su retirada en el americano.
Parece ser que de estos antihistamínicos los que mayor incidencia confirmada de cardiotoxicidad son el astemizol y terfenadina, mientras que no se ha encontrado relación causal definitiva con loratidina y cetirizina.
Palabras claves:
- REISGOS
- COMPARACION
- EFECTOS-ADVERSOS
- INTERACCIONES
- ANCIANOS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.