Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1999 (10)

Los corticoides tópicos se utilizan en la psoriasis por su acción rápida a corto plazo, fáciles de aplicar, bien aceptados por el paciente y el coste no es elevado, exceptuando los de última comercialización. Los corticoides presentan propiedades antiinflamatorias, antimitóticas, antiproliferativas e inmunosupresoras. Actúan sobre las placas de psoriasis reduciendo la inflamación. Su uso a corto plazo es seguro pero a largo plazo los corticoides más potentes pueden producir efectos adversos locales y sistémicos como atrofia cutánea, estrías, telangiectasis, hipopigmentación enmascaramiento de las infecciones cutáneas y supresión adrenal significativa. Tras 1-2 meses de tratamiento el efecto disminuye y la interrupción brusca puede provocar una reacción eritematosa, favorecer el desarrollo de psoriasis inestable o pustulosa. La posología de 1 vez al día, 4 veces a la semana, es tan eficaz que una aplicación diaria y se consigue minimizar los efectos adversos y la tolerancia. Los corticosteroides deben seleccionarse en función de la zona a tratar, de la fase en que se encuentra la lesión, y el tipo de psoriasis. No son de elección en psoriasis eritrodérmica, pustulosa o inestable. Los corticoides de potencia media son útiles en psoriais localizada en cara, cuello, genitales o zonas de flexión. La eficacia de los corticoides es similar a la de ditranol y coaltar pero la acción es más rápida y el cumplimiento es mayor. Se aconseja no utilizarlos en psoriasis extensas, ni de forma prolongada para evitar los efectos adversos y la tolerancia. Se recomienda que en 6 semanas se sustituya de forma paulatina por otro antipsoriásico.
Palabras claves:
  • ACEPTACION
  • TOLERANCIA
  • PALIATIVOS
  • EFICACIA
  • CONTRAINDICACIONES
  • EFECTOS-ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.