Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1999 (10)

La administración de interferón alfa (2a, 2b y alfacon) como monoterapia en el tratamiento de la hepatitis C proporciona un aclaramiento viral mantenido y la normalización del nivel sérico de transaminasas- ALT- en menos del 20% de los pacientes a los 6 meses de finalizado el tratamiento, tras la administración de 3 MU de interferon alfa, por vía subcutánea, tres veces por semana, durante al menos 12 meses. Los efectos adversos aparecen con frecuencia durante la terapia con interferon, éstos incluyen síntomas parecidos a la gripe, depresión y aplasia medular. Un 5% de los pacientes deben suspender el tratamiento por aparición de efectos adversos. Los pacientes que responden al tratamiento con interferón, desde el punto de vista virológico, mejoran su calidad de vida y la respuesta se mantiene con el tiempo en el 95% de los casos. La combinación de interferon alfa-2b con ribavirina, a dosis de 1000-1200 mg/día, en varias tomas, ha demostrado un incremento en la respuesta virológica, incrementando hasta un 31-38%, a los 6-12 meses, respectivamente, el porcentaje de pacientes que responden. La ribavirina puede causar anemia hemolítica y posee un efecto teratogénico y mutagénico que persiste durante meses, por ello se recomienda una selección adecuada de los pacientes candidatos a esta terapia. El 20% de los pacientes tratados con ribavirina suspenden este fármaco por los efectos adversos que produce. La interrupción de la terapia con ribavirina durante menos de 2 semanas no disminuye la respuesta.
Palabras claves:
  • RIBAVIRINA
  • EFICACIA
  • DOSIS
  • INTERFERON
  • EFECTOS-ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.