Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1999 (10)

Los diabéticos pueden emprender largos viajes, pero deben prepararse bien. Viajes largos en coche: conviene ser muy prudente, porque es imprescindible evitar una hipoglucemia. Los diabéticos que viajen en coche han de observar las reglas siguientes: - Preparar una cantidad suficiente de hidratos de carbono de asimilación rápida (azúcares rápidos). - No inyectarse antes de salir más insulina que en tiempo normal. - No comer menos que de ordinario antes de partir. - En caso de viaje largo, comer (""picar"") algo cada hora. - Evitar los viajes nocturnos. - Teniendo en cuenta las temperaturas frecuentemente altas dentro del coche, transportar la insulina en el maletero. Viajes largos en avión: también en este caso los diabéticos han de prever algunas cosas destinadas a hacer el vuelo agradable y sin problemas: - La mayoría de las compañías aéreas ofrecen comidas especiales para diabéticos; deben encargarse algunos días antes del viaje. - Toda la medicación debe llevarse en el equipaje de mano (la insulina no puede helarse, en cambio, no es tan sensible al calor como se suele creer). - Certificado médico (en inglés) de la necesidad de llevar medicamentos. - Aunque la medida enzimática base del control de la glucemia necesite oxígeno, en el avión es posible una medida normal. - Beber abundantemente, a causa de la sequedad del aire. - Moverse con frecuencia por el pasillo para evitar las trombosis. - Tener en cuenta los cambios horarios para la toma de medicamentos. El artículo trata detalladamente los aspectos complejos. Destinos, aplicando los criterios europeos: debe llevarse una cantidad suficiente de todos los medicamentos. Para los diabéticos insulinodependientes, es prudente tener a mano hidratos de carbono de asimilación rápida. NdR : Atención! Los contenidos en substancias nutritivas son distintos de un país a otro. Países con aumento de riesgo de infección y clima tropical: los diabéticos pueden someterse a todas las vacunaciones, pero, teniendo en cuenta que puede producirse un aumento de la glucemia, conviene vacunarse precozmente para poder regular las modificaciones del metabolismo. En caso de cambiar de clima y de fuerte exposición al sol, las hormonas de estrés se producen en mayor cantiddad, lo que comporta un aumento de la tasa de glucosa en sangre. También hay que prestar atención al cambio de alimentación. Cuando se mide la glucemia en regiones cálidas y húmedas, cabe esperar resultados más elevados. Para temperaturas entre 30 y 33ºC, por ejemplo, se han constatado valores superiores al 10%. La sensibilidad cutánea de los diabéticos a menudo disminuye a causa de lesiones de las terminaciones nerviosas. Por lo tanto, para evitar una insolación, es importante llevar ropa adecuada y usar una protección solar apropiada. Es esencial ir bien calzado (incluso en la playa) porque muchas veces las lesiones cutáneas se observan demasiado tarde y pueden provocar infecciones problemáticas. Teniendo en cuenta que, durante las vacaciones, la glucemia puede variar de forma importante, es necesario llevar siempre consigo un glucómetro.
Palabras claves:
  • CONSEJOS
  • DIETA
  • RECOMENDACIONES
  • TEMPERATURAS
  • INSULINA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.