Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Marzo de 2000 (13)

Los efectos adversos de los antagonistas del calcio pueden llegar a ser significativos pero en la mayoría revierten con el tiempo y sólo en algunas ocasiones se debe suspender el tratamiento. El grupo de las dihidropiridinas (nifedipina, amlodipino, felodipina, nitrendipina, lacidipina, nicardipina, isradipina) producen edemas maleolares, taquicardia refleja o palpitaciones y rubor y cefalea. Los edemas maleolares son más frecuentes en los de acción corta como sería la nifedipina y menos importante en las formulaciones de liberación lenta y las de acción prolongada. No responde si se asocian a diuréticos y sí a la supresión del fármaco. Las palpitaciones se aminoran si se asocian a betabloqueantes, es menos frecuente en los fármacos de acción prolongada. El rubor y la cefalea disminuyen tras los primeros días de tratamiento. El grupo de las fenilalquilaminas (verapamilo) produce estreñimiento (disminuye la motilidad intestinal) y bradicardia (debe valorarse en los casos de trastornos previos de la conducción A-V y alteraciones del nodo sinusal). No se deben asociar a los betabloqueantes. En pacientes con insuficiencia cardíaca o disfunción ventricular puede potenciar el efecto inotrópico negativo. Las benzotiazepinas (diltiazem) producen cefalea, erupciones cutáneas, náuseas y efecto inotrópico negativo en insuficiencia cardíaca previa.
Palabras claves:
  • BENZOTIAZEPINAS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • RIESGOS
  • TRATAMIENTO
  • FENILALQUILAMINAS
  • PREVENCION
  • CALCIOANTAGONISTAS
  • DIHIDROPIRIDINAS
  • ASOCIACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.