Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Marzo de 2000 (13)

Los trabajadores sanitarios en contacto con material biológico de riesgo están expuestos a la transmisión del virus de VIH siendo la principal forma de transmisión la punción con material contaminado. El riesgo de contagio si es accidental está condicionado por el estado de la infección del paciente origen y por el tipo de exposición. Este tipo de contagio requiere medidas específicas que deberán ser aplicadas de forma inmediata. Las vías de transmisión más frecuentes son la sanguínea pero también se puede producir por el contacto de los ojos, boca, mucosas o piel, con fluidos o tejidos potencialmente peligrosos (sangre, tejido y fragmentos óseos, semen, secreción vaginal y líquidos biológicos). Se debe iniciar tratamiento antirretroviral como profilaxis postexposición en función del tipo de exposición y la situación del paciente origen de la infección. La zidovudina es el único antirretroviral que ha mostrado eficacia, pero distintos autores coinciden en recomendar tratamientos combinados con dos o más antirretrovirales para aumentar la potencia y reducir la posibilidad de resistencia del virus. El tratamiento debe iniciarse lo antes posible (1-2 horas tras la exposición) pero también se recomienda si han transcurrido 36 horas e incluso 1-2 semanas, en función del riesgo. El sujeto a tratar debe ser informado del riesgo de transmisión, de la toxicidad potencial del tratamiento y de la eficacia preventiva del tratamiento. Para disminuir la transmisión de agentes infecciosos por exposición ocupacional los profesionales sanitarios deben adoptar las precauciones o normas higiénicas generales. Las medidas son: lavado de manos (agua, jabón, desinfectantes), vestuario protector adecuado (guantes, batas,...), correcta utilización del material desechable y reutilizable, técnicas de aislamiento, dispositivos adecuados como puede ser la ventilación mecánica,... Como medidas deben incluirse el uso de preservativos en las relaciones sexuales, abstenerse en las donaciones de sangre, evitar el embarazo y la lactancia,... para evitar la posible transmisión secundaria. Se recomienda seguimiento del sujeto expuesto con determinaciones analíticas de rutina, determinación de anticuerpos en plasma (en el momento de la exposición, a las 6 semanas, a los 3 y 6 meses e incluso al año), control de la función hepática y renal.
Palabras claves:
  • SEGUIMIENTO
  • MEDIDAS
  • INFORMACION
  • FUENTE
  • PROFILAXIS
  • RECEPTOR

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.