Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Marzo de 2000 (13)

En los países ricos, las afecciones cardiovasculares representan la primera causa de mortalidad. Este artículo evalúa la eficacia de las actividades físicas como prevención de las mismas. POBLACION GENERAL No está justificado aconsejar sistemáticamente la práctica de actividades físicas al conjunto de adultos sedentarios sin otro factor de riesgo. PERSONAS CON RIESGO CARDIOVASCULAR PARTICULAR: Está justificada la promoción de actividades físicas para los hombres de más de 35 años con exceso de peso, con hipercolesterolemia o hipertensión arterial al límite y para hombres y mujeres con diabetes no insulinodependiente. En estos casos se puede aconsejar hacer deporte de manera regular, pero no intensiva (por ejemplo, de una a dos veces por semana) o desarrollar actividades de intensidad física moderada y de duración prolongada (por ejemplo, algunas horas semanales de marcha rápida o de paseo en bicicleta). Al mismo tiempo, es importante dar consejos dietéticos. Pero en caso de hipercolesterolemia o de hipertensión arterial persistente, la práctica de una actividad física no puede reemplazar un tratamiento medicamentoso. PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS: La práctica regular de una actividad física de intensidad moderada, como andar durante bastante rato, puede aconsejarse cuando no existe impedimento motor, ni riesgo traumático especial, ni enfermedad cardiovascular patente.
Palabras claves:
  • EJERCICIO
  • DIABETES
  • DISLIPEMIAS
  • RECOMENDACIONES
  • EDAD
  • TRATAMIENTO
  • DIETA
  • RIESGO
  • HIPERTENSION

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.