Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2000 (14)

Los AINEs son fármacos de amplio uso por las propiedades analgésicas y antiinflamatorias en el tratamiento de lesiones de tejidos blandos (incluyendo patologías de músculos, tendones, ligamentos), en las enfermedades del aparato locomotor (artritis reumatoide, osteoartritis, espondilitis anquilosantes), y en el tratamiento del dolor en patologías como cáncer, dolor tras extracción dental o post-episiotomía, dismenorrea primaria). Las alteraciones gastrointestinales son los efectos adversos más frecuentes. Están relacionadas con la inhibición de prostaglandinas, por lo tanto es independiente de la vía de administración (rectal, parenteral u oral). Las formulaciones entéricas tampoco evitan las alteraciones gastrointestinales. Los síntomas iniciales son ardor, dispepsia y alteraciones gástricas que pueden prosperar hasta úlcera o erosión gastrointestinal y hemorragia o perforación intestinal. La incidencia de úlcera gástrica o duodenal secundaria al uso del AINE es 13 y el 11%, respectivamente, de los pacientes tratados por artritis. Las complicaciones debidas a hemorragia o perforación se producen entre el 2-4% de los pacientes que toman AINE durante 1 año. Las erosiones inducidas por estos fármacos se producen en la zona antral del estómago pero la incidencia de sangrado y perforación son similares en la gástrica y duodenal. Pueden producir irritación local tras la administración directa del fármaco.
Palabras claves:
  • HEMORRAGIA
  • ULCERA
  • HEMORRAGIA
  • EROSION

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.