Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2000 (14)

En primer lugar se debe considerar las alternativas no farmacológicas. Por ejemplo, en el tratamiento de la osteoartritis las medidas que deben tomarse son la pérdida de peso, calor local, gimnasia o ayuda ortopédica según localización de la patología. En procesos donde no exista inflamación deben utilizarse analgésicos como el paracetamol, en lugar de un AINE. Si no se obtiene mejoría debe seleccionarse un AINE (ibuprofeno, diclofenaco) e iniciar con dosis mínimas eficaces para evitar efectos adversos como los gastrointestinales que son dosis-dependientes. El ibuprofeno es un AINE de semivida corta y por ello es de los fármacos más seguros en ancianos. Es necesario esperar hasta 2-3 semanas para obtener la respuesta terapéutica deseada antes de cambiar de principio activo por falta de eficacia. Deben administrarse junto con las comidas para minimizar los efectos gastrointestinales. No deben asociarse 2 AINEs para incrementar el beneficio si no al contrario lo que hace es potenciar los efectos adversos. En tratamientos prolongados debe valorarse el AINE y su indicación sobre todo en los pacientes de alto riesgo. Es necesario realizar profilaxis para evitar las lesiones gastrointestinales por AINEs en pacientes de alto riesgo (mayores de 65 años, antecedentes de úlcera péptica o hemorragia digestiva, uso de anticoagulantes o corticoterapia sistémica o enfermedad cardiovascular) y cuya duración de tratamiento sea prolongada. El tratamiento preventivo sería con misoprostol u omeprazol. No se recomienda usar nuevos AINEs si no han demostrado mayor eficacia y seguridad que los clásicos, de los que se dispone mayor experiencia.
Palabras claves:
  • DURACION
  • MEDIDAS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • PREVENCION
  • EFICACIA
  • INDICACION
  • MONITORIZACION
  • ANCIANOS
  • SEGURIDAD

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.