Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2000 (14)

La enfermedad de Alzheimer se asocia con alteraciones del comportamiento. Del 5-8% de los pacientes presentan depresión mayor, y hasta un 25% presentan estado de ánimo depresivo cuando se inicia la pérdida de memoria. Existen pocos estudios sobre el uso de antidepresivos en los pacientes con Alzheimer, todos los antidepresivos presentan una eficacia similar, su elección debe basarse en el perfil de efectos adversos. Algunos antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina, presentan actividad anticolinérgica y pueden causar confusión e hipotensión ortostática, además de sequedad de boca y alteraciones del sueño. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como citalopram y fluoxetina, son mejor tolerados, pero causan insomnio, anorexia y dificultad de eyaculación hasta en un 5% de los pacientes. A medida que el Alzheimer progresa incrementan las alteraciones psicóticas y, una vez presentes, se mantienen en el 20% de los pacientes. Puede coexistir agitación, que tiende a incrementar. Los síntomas pueden resolverse o disminuirse en un 20% de los pacientes con neurolépticos tipo haloperidol. Los neurolépticos pueden producir síntomas extrapiramidales y discinesia tardía, incluso a dosis terapéuticas. La carbamacepina parece que ha dado buenos resultados, sin embargo con elevada incidencia de efectos adversos. El ácido valproico es otra alternativa, que presenta menos efectos adversos, sin embargo no existen estudios acerca de su eficacia. Los pacientes tratados con tacrina parece que presentan menos alteraciones del comportamiento.
Palabras claves:
  • CITALOPRAM
  • IMIPRAMINA
  • HALOPERIDOL
  • ANTIDEPRESIVOS
  • AGITACION
  • NEUROLEPTICOS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • VALPROICO
  • DEPRESION
  • CARBAMACEPINA
  • PSICOSIS
  • FLUOXETINA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.