Sesión Bibliográfica. 01 de Junio de 2000 (16)

En caso de pesadillas recidivantes, debe pensarse en la posibilidad de que sean provocadas por medicamentos. Se han atribuído a medicamentos muy variados y no sólo a los psicótropos. MEDICAMENTOS PSICOTROPOS O CON FINES NEUROLOGICOS: Se trata sobre todo de benzodiazepinas o emparentados con ellas: flunitrazepam, nitrazepam, triazolam, zopiclona, zolpidem; mórficos: morfina, buprenorfina, tramadol; antidepresivos: fluoxetina; un antiepiléptico: la vigabatrina; un tratamiento sintomático de la enfermedad de Alzheimer: el donepezilo; antimigrañosos: sumatriptan, zolmitriptan; antiparkinsonianos: la levodopa, la amantadina, la bromocriptina, etc. MEDICAMENTOS NO PSICOTROPOS O SIN FINES NEUROLOGICOS: En el ámbito cardiovascular se responsabiliza sobre todo a los betabloqueantes: atenolol, bisoprolol, labetolol, oxprenolol, propranolol. También se han citado antihipertensivos de acción central: clonidina, metildopa y reserpina, así como también antiarrítmicos: amiodarona.. Una sobredosis de digoxina puede provocar pesadillas. También pueden causarlas colirios a base de betabloqueantes, utilizados para el tratamiento del glaucoma. A veces, se han implicado medicamentos usados en patologías infecciosas: la eritromicina, la claritromicina, el ciprofloxacino, el ganciclovir, la mefloquina. Asimismo, se han descrito pesadillas con tacrolimus, famotidina y nicotina. Debe evaluarse en cada caso la necesidad de suspender o cambiar el tratamiento, o simplemente, disminuir la dosis del mismo. Si el medicamento se considera muy importante puede intentarse reintroducirlo.
Palabras claves:
  • DOSIS
  • ANTIHIPERTENSIVOS
  • MANEJO
  • BETABLOQUEANTES
  • CONSEJOS
  • BENZODIAZEPINAS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.