Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Noviembre de 2000 (20)

En los pacientes en tratamiento con inhibidores de la proteasa se ha observado un aumento de los niveles lipídicos reflejados en cambios morfológicos. Si se suspende el tratamiento con estos inhibidores se revierte el proceso. Se está valorando la posibilidad de tratar la lipodistrofia con dieta y ejercicio, o bien, con fármacos específicos como serían gemfibrozilo, atorvastatina, metformina, troglitazona y hormona de crecimiento. La instauración de una dieta pobre en grasas y el ejercicio es ineficaz. La asociación de gemfibrozilo y atorvastatina han logrado reducir los niveles plasmáticos de lípidos en un 50% en algún caso. El gemfibrozilo está indicado para hipertrigliceridemia aislada mientras que las estatinas están indicadas para reducir los niveles de colesterol. La pravastatina es la que menos interacciones presenta con los antirretrovirales. La hormona de crecimiento recombinante humana ha mostrado aumento de la masa muscular y mejora de los trastornos de la redistribución de las grasas. El efecto de esta hormona es temporal desaparece su efecto cuando se deja de tomar. La metformina se ha observado que hay una disminución de la resistencia insulínica y acúmulo de grasa central pero con pérdida de peso (2Kg), mientras que con la troglitazona mejora la hiperglucemia. La cirugía plástica es otro recurso que se puede utilizar. El síndrome de lipodistrofía asociado a los tratamientos antirretrovirales es un nuevo reto que se tendrá que desafiar porque de momento los resultados obtenidos no muestran eficacia. La última palabra la tiene el médico especialista que debe evaluar el tratamiento antirretroviral.
Palabras claves:
  • ESTATINAS
  • EJERCICIO
  • DIETA
  • SIDA
  • ANTIRRETROVIRALES
  • HIPERLIPIDEMIA
  • REVERSIBLE
  • ANTIDIABETICOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.