Sesión Bibliográfica Semanal 01 de Diciembre de 2000 (21)

Los especialistas se plantean iniciar el tratamiento con un antirreumático modificador, habitualmente hidroxicloroquina o sulfasalazina si se trata de una artritis reumatoide leve o con metotrexato si es más grave, en ambos casos siempre asociado a un AINE. La mayor parte de los antirreumáticos modificadores tienen un inicio de acción lento y requieren un control periódico de los efectos adversos. La sulfasalazina es eficaz en tratamiento de la artritis reumatoide pero es más tóxica que la hidroxicloroquina. La dosis habitual de sulfasalazina son 2g al día pudiéndose incrementar hasta los 3g diarios según clínica. Siempre se inicia con dosis bajas y se va incrementando progresivamente en función de la clínica y para evitar al máximo los efectos adversos. Los efectos adversos descritos son náuseas, anorexia y erupciones. Otras reacciones descritas son hepatitis, discrasias hemáticas y síndrome lupoide. Está contraindicado en pacientes con carencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD) por poder desencadenar un episodio de hemólisis. En hombres, si se realiza un recuento de espermatozoides saldría alterado (disminuidos) pero en el momento de suspender el tratamiento se volverían a normalizar los niveles. La sulfasalazina con recubrimiento entérico produce menor toxicidad gastrointestinal, pero no está disponible en el mercado español. La sulfasalazina es una alternativa a la hidroxicloroquina recomendada en artritis leve o al metotrexato para la artritis moderada o grave. La asociación de estos es útil si el paciente es resistente al tratamiento inicial.
Palabras claves:
  • POSOLOGIA
  • DOSIS
  • ASOCIACIONES
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • INDICACION
  • EFICACIA
  • CONTRAINDICACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.