Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2001 (23)

Los hidrogeles amorfos contienen una gran proporción de agua (70-90%) y diferentes sustancias (polímeros de almidón, pectina, propilenglicol, alginatos). La microestructura de enlaces cruzados de los hidrogeles amorfos favorecen la absorción de los fluidos, disminuyendo la viscosidad y proporcionando un ambiente húmedo. Hay otros hidrogeles compuestos por un gel acuoso o glicerinado entre dos capas de láminas de polietileno. Al aplicar el apósito debe retirarse la lámina interior para permitir la liberación de oxigeno y vapor de agua en el lecho de la herida. Están indicados para úlceras con exudado mínimo o moderado de grado II y III (laminares) o grado IV (en gránulos). Los hidrogeles hidratan, alivian el dolor y son desbritantes autolíticos eficaces (especialmente los amorfos) en superficies con escaras y fibrina pero se requiere un segundo apósito para fijarlos. Existe controversia si pueden utilizarse en úlceras infectadas o no. Los hidrogeles son los apósitos ideales aunque no son oclusivos. El inconveniente es que secan fácilmente y dan mal aspecto y hedor al exudado. Los absorbentes de olores o desodorantes son adecuados para las úlceras con exudado abundante y purulento debido a la infección bacteriana. El carbón activado es una sustancia útil para estos casos pero en ningún momento debe estar en contacto con la herida. También se ha utilizado el azúcar granulado muy fino o en forma de pasta con polietilenglicol y peróxido de hidrógeno. El azúcar compite con las células bacterianas por el agua presente en la herida.
Palabras claves:
  • GELES
  • AZUCARES
  • CARBON
  • IDEALES
  • EXUDADO
  • LAMINARES
  • AMORFOS
  • INDICACION
  • INCONVENIENTES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.