Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2001 (23)

En el mercado existe una gran variedad de apósitos para tratar a las úlceras por presión o úlceras por decúbito, pero no existe un apósito ideal, por lo que se debe escoger el más idóneo en función de las características y tipo de lesión. La mayoría de los apósitos utilizados están basados en la cura húmeda, también llamados interactivos, ejercen una acción protectora como los apósitos pasivos (gasa con parafina, laminares de baja adherencia) y crean unas condiciones locales óptimas de humedad y temperatura que favorecen la cicatrización de la úlcera. Los apósitos estériles activos se presentan en diferentes formulaciones galénicas en función de la finalidad que tienen. Los gránulos, cintas y trociscos están destinados a úlceras por presión muy exudativas y/o profundas. Los apósitos semisólidos absorben y rellenan la cavidad mientras que las láminas proporcionan las condiciones idóneas para favorecer la cicatrización. Para evitar la formación de abcesos habrá que rellenar parcialmente las cavidades con productos de cura húmeda. La frecuencia con la que deben cambiarse los apósitos dependerá de las características específicas del producto seleccionado.
Palabras claves:
  • APOSITOS
  • ESTERILES
  • CURAS
  • SEMISOLIDOS
  • ULCERAS
  • FRECUENCIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.