Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2001 (23)

Las úlceras aparecen por la presión mantenida de una prominencia ósea sobre una superficie externa. En la mayoría de las úlceras existe colonización bacteriana pero la limpieza y el desbridamiento impiden la progresión a infección bacteriana. Cuando aparecen los signos de infección local deberán extremarse la limpieza y el desbridamiento. Hay que descartar la presencia de osteomelitis, celulitis o septicemia para poder iniciarse un tratamiento antibiótico tópico. El uso de antibióticos tópicos (bacitracina, sulfadiazina argéntica, neomicina, polimixina B) puede ayudar a mejorar la formación de células epidérmicas pero también puede favorecerse la aparición de resistencias. Los antibióticos tópicos no penetran en el lecho de la herida por lo que sólo son útiles en las infecciones superficiales. Algunas publicaciones recomiendan 2 semanas de tratamiento en aquellas lesiones que no cicatrizan o que continúan exudando después de 2-4 semanas de cuidados tópicos con apósitos apropiados. Cuando se inicia el tratamiento antibiótico tópico se debe valorar la posible aparición de reacciones de hipersensibilidad o toxicidad por la absorción sistémica que se produce en heridas abiertas. Si la lesión no responde y se observan síntomas de infección (osteomelitis, celulitis, fiebre, herida purulenta) deberá identificarse el microorganismo causante, o bien, instaurar un tratamiento por vía sistémica. El uso de antisépticos tópicos como el peróxido de hidrógeno, hipocloritos, ácido acético y cetrimida es controvertido debido a su acción citotóxica. Estos antisépticos tópicos, además de inhibir los fibroblastos bacterianos, inactivan el crecimiento de la célula sana por ello muchos están en desuso. Los alcoholes irritan, el hipoclorito sódico lesiona el tejido de granulación y la violeta de genciana enmascara la lesión. Algunos autores rechazan su uso mientras que otros opinan que bien utilizados (preferentemente povidona iodada o clorhexidina) son preferibles a los antibióticos tópicos. La povidona iodada es un antiséptico utilizado en las infecciones fúngicas y bacterianas. Su uso prolongado en úlceras abiertas favorece la absorción de cantidades significativas y su acción disminuye en presencia de materia orgánica.
Palabras claves:
  • SULFADIAZINA
  • POVIDONA
  • CLORHEXIDINA
  • PEROXIDOS
  • DESINFECCION
  • NEOMICINA
  • DESBRIDAMIENTO
  • HIPOCLORITOS
  • LIMPIEZA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.