Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2001 (23)

La nefropatía diabética es una complicación que se presenta en un 40% de los pacientes con diabetes tipo 1 y en un 4-20% de los pacientes con diabetes tipo 2, lo cual hace de la diabetes una de las causas más importantes de deterioro renal con un tercio de los casos de insuficiencia renal terminal. La insuficiencia renal se debe a un deterioro progresivo de la filtración glomerular. La progresión de la insuficiencia renal es más rápida si la diabetes se asocia a hipertensión. Los inhibidores de la angiotensin-convertasa (IECA) poseen un papel protector renal, antes que se presente el deterioro y enlentece la progresión de la nefropatía, una vez instaurada. El beneficio de los IECA se observa tanto en pacientes normotensos como hipertensos. Se realiza un estudio para valorar el efecto protector renal de los IECAs en un grupo de más de 1000 pacientes diabéticos, tipo 1 y 2, tratados con antidiabéticos orales, insulina o ambos. Después de 4 años de seguimiento se observa que los pacientes diabéticos e hipertensos tratados con IECAs presentan menor incidencia de alteraciones renales que los pacientes no tratados con IECAs, independientemente de la terapia antidiabética. No se observa beneficio en los pacientes normotensos, aunque es difícil establecer subgrupos de población similares. Los autores concluyen que, en general, se recomienda el uso de los IECAs en pacientes diabéticos, incluso antes de que se presente alteración renal. Los diabéticos hipertensos deben tratarse con IECAs, tanto si reciben como si no reciben insulina.
Palabras claves:
  • IECA
  • HIPERTENSION
  • NEFROPATIA
  • DIABETES
  • INSULINA
  • BENEFICIOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.