Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2001 (25)

Los pacientes de edad avanzada son más propensos al deterioro cognoscitivo cuya etiología son los propios fármacos junto al hecho de tomar varios fármacos y presentar concentraciones sanguíneas elevadas debido al deterioro renal. A continuación se describen por grupos farmacológicas cuales son los más habituales: anticolinérgicos, antidepresivos tricíclicos, antiepilépticos, antihistamínicos H2, antiinflamatorios no esteroideos (especialmente con la indometacina), antiparkinsonianos, antipsicóticos, barbitúricos, bloqueadores adrenérgicos beta, corticosteroides y opiáceos son los que producen a grandes rasgos delirio, confusión, amnesia y desorientación. Los antibióticos beta-lactámicos producen confusión a dosis muy elevadas o en insuficiencia renal. Los antihistamínicos H1 e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina producen disminución de la concentración y pérdida de atención. Este último grupo terapéutico puede producir una secreción inapropiada de la hormona antidiurética. Los inhibidores de colinesterasas producen alucinaciones en sobredosis. Las benzodiazepinas producen pseudodemencia, falta de coordinación, alucinaciones y síndrome de abstinencia con alucinaciones, el riesgo es mayor en los fármacos de acción corta. Este síndrome también lo producen los barbitúricos. Los antipsicóticos pueden producir el síndrome neuroléptico maligno. Las fluoroquinolonas producen estimulación del sistema nervioso central y confusión. Cuando se prescriban los principios activos correspondientes a estos grupos terapéuticos debiera tenerse en cuenta el estado cognoscitivo del paciente, o bien, si aparecieran estos efectos tener en cuenta que pueden ser debidos a los fármacos.
Palabras claves:
  • ANAMNESIA
  • CONFUSION
  • DELIRIO
  • ALUCINACIONES
  • FARMACOS
  • ANCIANOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.