Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2001 (25)

Los síntomas que suelen acompañar al resfriado y a la gripe son la fiebre, malestar general, dolor muscular (más frecuente en la gripe que en el resfriado), dolor de cabeza, irritación de garganta, tos, congestión nasal, goteo y estornudos y dolor de oídos (la otitis media es una complicación del resfriado en niños). Aunque existen tratamientos farmacológicos para todos estos síntomas (ver ficha), las medidas higiénicas en la gripe y el resfriado son muy importantes, siendo a veces las únicas medidas necesarias. Se recomienda un aumento de la ingestión de líquidos y reposo en un ambiente cálido con humidificación. Debe evitarse especialmente el tabaco y la contaminación. Los vahos o inhalaciones de vapor favorecen la hidratación de la mucosa irritada y son útiles para aliviar la tos y congestión nasal. Con frecuencia se adicionan sustancias balsámicas, como el eucalipto, aunque no existe evidencia de que ello produzca un efecto terapéutico. La inhalación del vapor puede hacerse cubriéndose la cabeza con una toalla encima de un recipiente con agua caliente. En los niños pequeños este sistema puede ser peligroso, es este caso se recomienda llenar de vapor el cuarto de baño y mantener al niño en su interior un rato. Los gargarismos con suero fisiológico y la ingestión de demulcentes alivian la garganta irritada.
Palabras claves:
  • RECOMENDACIONES
  • VAHOS
  • HUMIDIFICADOR
  • GARGARISMOS
  • HUMEDAD

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.