Sesionbes Bibliográficas. 01 de Junio de 2001 (27)

Las causas más frecuentes de la demencia son una neurodegeneración observada en el cuadro de la enfermedad de Alzheimer, así como también afecciones cerebro-vasculares, como ataques isquémicos transitorios o accidente cerebral vascular. Aparte de la disminución de las manifestaciones cognitivas, figuran dentro del número de síntomas fundamentales de esta patología modificaciones del comportamiento social y del control de las emociones: los pacientes se vuelven depresivos, irritables, ansiosos, con frecuencia más agitados y agresivos a medida que progresa la enfermedad. El empeoramiento va acompañado de manifestaciones delirantes, de ilusiones sensoriales, generalmente ópticas y de errores de identificación, por ejemplo, en el hecho de que los pacientes ya no se reconocen en un espejo. El impulso vital puede disminuir, pero también se observa una desinhibición (bajo la forma de una hipersexualidad o de un consumo de alimentos sin discernimiento). Por otra parte, se constata una modificación del ritmo sueño-vigilia que puede llegar hasta una inversión día-noche. Estos síntomas no cognitivos afectan a la calidad de vida de los pacientes y constituyen para los cuidadores - muy a menudo (todavía) los familiares - una carga más pesada que la degradación cognitiva e incluso pueden agotar hasta tal punto sus capacidades psíquicas y físicas, que resulte necesario instalar al enfermo en un medio especializado. Los síntomas no cognitivos pueden formar parte del proceso patológico pero también pueden desencadenarse por trastornos físicos (dolores, nicturia, ""restless legs syndrom"") o por medicamentos (antiparkinsonianos, benzodiazepinas, por ejemplo). El comportamiento de las personas de referencia es también importante: la crítica suscita la agresión; la impaciencia, la agitación; la valoración insuficiente, la depresión. También se considera el papel causal de los factores ambientales: el exceso de estímulo - por un televisor que funcione permanentemente, por ejemplo - puede abrir el camino a trastornos de identificación (falsos reconocimientos). En una reunión numerosa de personas, el paciente se siente sobrepasado, se vuelve agitado, ansioso o agresivo. En la medida en que los trastornos de comportamiento de pacientes dementes se deben a causas evitables, conviene suprimirlas, por ejemplo recurriendo a un tratamiento adecuado de la causa orgánica, suprimiendo los medicamentos responsables, formando y manteniendo a los cuidadores o eliminando los factores ambientales estresantes (terapia del medio).
Palabras claves:
  • DESENCADENANTES
  • SINTOMAS
  • CONSEJOS
  • RECOMENDACIONES
  • ALZHEIMER

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.