Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Agosto de 2001 (28)

La instauración del tratamiento oral de antidiabéticos se realiza cuando las medidas diabéticas y el ejercicio físico no controlan la glucemia. Generalmente se inicia prescribiendo las sulfonilureas o la repaglinida para potenciar la liberación pancreática insulínica. Estos principios activos pueden producir hipoglucemia. Otro antidiabético que se utiliza es la metformina, que reduce la producción hepática de glucosa y aumenta la captación de glucosa. Ésta no causa hipoglicemia pero puede dar lugar a la acidosis láctica especialmente en pacientes con insuficiencia renal o insuficiencia cardíaca congestiva. También se dispone de la rosiglitazona y pioglitazona que reducen la resistencia a la insulina. Éstos se utilizan en monoterapia pero suelen asociarse con sulfonilureas o metformina o con insulina (en pacientes resistentes a la insulina). Los efectos que producen son retención hídrica y aumento de peso. No se han descrito casos de hepatotoxicidad como con la troglitazona (retirada del mercado). En el mercado español aún no están comercializados. Los inhibidores de la alfa-glucosidasa (acarbosa y miglitol) retrasan la absorción intestinal de carbohidratos y reducen la hiperglucemia postprandial, pero tienen poco efecto sobre la glucemia, causan flatulencias y con la acarbosa se han notificado casos de hepatotoxicidad.
Palabras claves:
  • ACARBOSA
  • ROSIGLITAZONA
  • METFORMINA
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • RIPAGLINIDA
  • RETIRADA
  • SULFONILUREAS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.