Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1996 (7)

En España existen diferentes tipos de vacunas antigripales según sean de virus enteros, fraccionados o de antígenos de superficie purificados. En adultos y niños mayores de 12 años todas parecen presentar la misma seguridad y eficacia, por lo que se puede utilizar indistintamente cualquiera de ellas. En niños de 6 meses a 12 años sólo debe utilizarse la vacuna de virus fraccionados, puesto que presenta menos capacidad de producir reacciones adversas febriles. La vacuna se administra por inyección intramuscular, preferiblemente en el deltoides, en adultos y niños mayores, y en el lado anterolateral del muslo en lactantes y niños pequeños. La vacuna antigripal se puede administrar a la vez que las vacunas de polio-virus, haemophilus y SARUPA (sarampión+rubeola+parotiditis), pero no se debe administrar hasta que hayan pasado tres días tras la inmunización de la difteria, tétanos y tos ferina, para evitar reacciones febriles postvacunales aditivas. En caso de niños con un riesgo elevado de presentar complicaciones a consecuencia de la gripe, se pueden administrar concomitantemente, pero en lugares diferentes.
Palabras claves:
  • ASOCIACIONES
  • ADMINISTRACIÓN
  • INDICACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.