Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Agosto de 2002 (39)

Las poblaciones con baja frecuencia de enfermedad cardiovascular como los japoneses, esquimales y los habitantes de Alaska tienen una dieta rica en pescado, ello apoya la hipótesis de que una ingesta elevada de pescado protege frente a erfermedades cardiovasculares. Existen ensayos que demuestran la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca coronaria en hombres con una ingesta elevada de ácidos grasos omega-3 y pescado, sin embargo, existen pocos datos sobre si el efecto en la mujer es el mismo. Para valorarlo se realiza un seguimiento de más de 84000 enfermeras, de 34 a 59 años, sin enfermedad cardíaca ni neoplásica. Se recogen datos sobre su dieta y se valora su situación cardiovascular los años 1980 (inicio del estudio), 1984, 1986, 1990 y 1994. Durante los 16 años de seguimiento se produjeron 1513 incidentes cardivasculares (484 muertes por enfermedad coronaria y 1029 infartos de miocardio no mortales). Comparando las mujeres que raramente comían pescado (menos de 1 vez al mes) con aquellas que tomaban grandes cantidades de pescado, estas últimas presentan un riesgo menor de enfermedad coronaria. En este estudio de cohortes se observa una relación inversa entre el consumo de percado y ácidos grasos omega-3 y la incidencia de patología cardiovascular, la protección es mayor frente a accidentes coronarios mortales que frente a infarto de miocardio no mortal, tras dieciseis años de seguimiento.
Palabras claves:
  • MORTALIDAD
  • DIETA
  • PROTECCION
  • CORONARIOPATIA
  • INFARTO
  • MUJER
  • EFICACIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.