Sesionbes Bibliográficas. 01 de Octubre de 2002 (41)

La demencia es un síndrome caracterizado por un deterioro global de las funciones cognitivas (memoria, lenguaje, praxias, gnosias y función frontal), de carácter orgánico originando una inadaptación social del paciente sin tener alterado el nivel de conciencia. Otras funciones que se alteran son la orientación espacial y temporal, la atención, el cálculo, la capacidad ejecutiva, el pensamiento, la capacidad de juicio y abstracción. Estas alteraciones deben ser persistentes en el tiempo y presentar una repercusión apreciable en la funcionalidad del paciente para poderla catalogar como demencia. Para poder realizar un buen diagnóstico debe realizarse una buena historia clínica del paciente (antecedentes, síntomas cognitivos, trastornos de la conducta, síntomas y signos neurológicos, repercusión funcional, evolución, ritmo de progresión, empeoramiento reciente y factores relacionados) junto a una serie de exploraciones (física, neurológica, neuropsicológica y psicopatológica). Para determinar qué tratamiento farmacológico debe instaurarse, sabiendo que la eficacia de los inhibidores de la acetilcolinesterasa son muy similares, la elección se basará en la mejor tolerabilidad (menos efectos adversos) y farmacocinética más favorable (que permita un menor número de tomas diarias). Los inhibidores de la acetilcolinesterasa comercializados son tacrina, rivastigmina, donepezilo y galantamina. Se ha observado que dosis altas así como tratamientos prolongados de los inhibidores de la acetilcolinesterasa son más efectivos, pero también hay mayor riesgo de efectos adversos. Uno de los principales efectos colaterales que presentan los inhibidores de la acetilcolinesterasa es el aumento de la secreción gástrica, por lo que existe un riesgo de úlcera o sangrado gástrico (que debe ser tratado con omeprazol). Cuando un paciente diagnosticado inicia el tratamiento es necesario y muy importante que haya una persona encargada de la medicación, para evitar una incorrecta administración farmacológica. El tratamiento debe mantenerse mientras que el paciente se beneficie de él. Si se observa una mínima mejoría o un retraso de la progresión de la sintomatología, ya es motivo suficiente para mantener el tratamiento siempre que sea bien tolerado por el paciente.
Palabras claves:
  • DONEPEZILO
  • RIVASTIGMINA
  • TACRINA
  • DURACION
  • EXPLORACIONES
  • ANAMNESIA
  • SINDROME
  • GALANTAMINA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.