Sesionbes Bibliográficas. 01 de Octubre de 2002 (41)

La vitamina D o calciferol no es una auténtica vitamina, ya que los humanos somos capaces de sintetizarla a través de una exposición adecuada a la luz solar. La ingesta diaria recomendada de vitamina D es actualmente de 0,01 mg (400UI). Las fuentes alimentarias de vitamina D incluyen la leche, el pescado salado y el aceite de hígado de pescado. En adultos el déficit de vitamina D conduce a un hiperparatiroidismo secundario, pérdida ósea, osteopenia, osteoporosis e incremento del riesgo de fracturas. El suplemento excesivo puede producir calcificación de tejidos blandos e hipercalcemia. Los niveles inadecuados de vitamina D son más frecuentes de lo que anteriormente se pensaba, sobretodo en la población de más edad, en aquellas personas que no salen de casa y en invierno. Los suplementos de vitamina D y calcio han demostrado mejorar la densidad ósea y disminuir la incidencia de fracturas en ancianos, pero al discontinuar los suplementos, al cabo de 2 años, los beneficios obtenidos desaparecen. Los efectos de la vitamina D, al igual que con otras vitaminas, está influenciados por factores del individuo, como el polimorfismo genético. Ello también explica las diferencias étnicas existentes en la densidad ósea. La elevada prevalencia de déficit de vitamina D y la evidencia existente sobre la relación entre la vitamina D y la masa ósea, indican que los suplementos de 400 UI/día de vitamina D pueden beneficiar a una parte importante de la población. Puede requerirse la adición de calcio para conseguir un efecto beneficioso en la prevención de fracturas.
Palabras claves:
  • OSTEOPOROSIS
  • CALCIFEROL
  • DOSIS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • CALCIO

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.