Sesionbes Bibliográficas. 01 de Octubre de 2002 (41)

El golpe de calor es una enfermedad que pone en peligro la vida del paciente caracterizada por una elevación de la temperatura corporal por encima de los 40 ºC y por una alteración del sistema nervioso central que conlleva delirio, convulsiones o coma. A menudo el pronóstico es fatal, a pesar de conseguir una disminución adecuada de la temperatura corporal y de un tratamiento agresivo y los pacientes que sobreviven pueden presentar una alteración neurológica permanente. El golpe de calor se produce como consecuencia de una exposición a una temperatura ambiental elevada, o a un ejercicio extenuante. Por su fisiopatología también puede definirse como una hipertermia asociada a una respuesta inflamatoria sistémica que conduce a un fallo multiorgánico con predominio de encefalopatía. En USA se estima que entre 1979 y 1997 se produjeron 7.000 muertes atribuibles a un exceso de calor. La incidencia de muertes puede incrementar con el incremento de la temperatura media global de la tierra y de la frecuencia e intensidad de las olas de calor. El primer objetivo terapéutico es enfriar inmediatamente el cuerpo e iniciar las medidas de soporte vital. El enfriamiento puede realizarse por conducción, evaporación o convección, en la práctica se aplica agua fría o hielo sobre la piel, bajando la temperatura de la piel hasta unos 30 ºC, desencadenando una vasocronstricción cutánea que para contrarrestarla se pueden realizar masajes vigorosos o aplicar mediante aerosol agua a 40 ºC o exponer al paciente a corriente de aire caliente (45 ºC), al mismo tiempo o alternando con las medidas de enfriamiento. La recuperación neurológica durante el enfriamiento es un factor de buen pronóstico y se presenta en la mayoría de los pacientes en que la actuación es rápida y agresiva. Aproximadamente en el 20% de los pacientes queda una afectación neurológica que se asocia a una elevada mortalidad. Las medidas preventivas incluyen la realización de ejercicio fuera de las horas punta de calor, el incremento de la ingesta de agua y comidas con sal e incrementar el tiempo de estancia en ambientes con aire acondicionado. Estas medidas van principalmente dirigidas a las personas de mayor riesgo: niños muy pequeños y ancianos, pacientes con tratamientos que interfieren el balance hidroelectrolítico como los diuréticos, anticolinérgicos, y tranquilizantes.
Palabras claves:
  • FARMACOS
  • CAUSAS
  • FRIO
  • HIELO
  • DIETA
  • EJERCICIO

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.