Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Febrero de 2003 (45)

La toxina botulínica B es una exotoxina sintetizada por Clostridium difficile, indicada para reducir los espasmos, dolor y alteraciones posturales en pacientes con distonia cervical. La distonia cervical es una alteración neurológica que provoca contracciones involuntarias y que pueden derivar en posturas anormales y espasmos periódicos, que pueden afectar a la autoestima del paciente y en su vida cotidiana. La toxina botulínica B ha demostrado ser eficaz en la reducción de la gravedad, dolor y discapacidad, en los ensayos clínicos llevados a cabo frente a placebo. El grado de mejora es mayor en las primeras semanas de tratamiento y la duración media del efecto fue de 16 semanas. Las reacciones adversas más frecuentes son sequedad de boca y disfagia, debido a su efecto anticolinérgico. Parece que tiene un menor potencial de resistencias que la toxina botulínica A, debido al proceso de manufacturación, que en caso del la toxina A no requiere reconstitución antes de su administración. Las dosis iniciales aconsejadas son de 2500 a 10000 unidades en 2-4 inyecciones intramusculares en los músculos afectados. Posteriormente la dosis se ajustará individualmente en función de la respuesta clínica. Las limitaciones más importantes de la toxina botulínica B son que requiere tratamiento continuado, mediante inyecciones, para mantener su efecto. Son necesarios ensayos comparativos con la toxina botulínica A, para definir su papel en terapéutica.
Palabras claves:
  • TOXINA_BOTULINICA_B
  • DISTONIA_CERVICAL
  • DOSIFICACIÓN
  • EFECTOS_ADVERSOS
  • INDICACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.