Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Abril de 2003 (47)

Amisulprida es un nuevo neuroléptico con estructura de benzamida que actúa inhibiendo los receptores dopaminérgicos D2 y D3, no presentando afinidad por los receptores serotoninérgicos, alfaadrenérgicos, histaminérgicos y colinérgicos. Está indicada para el tratamiento de la esquizofrenia. Presenta una absorción y un paso de barrera hematoencefálica muy rápido, eliminándose en la orina mayoritariamente inalterado, con un escaso metabolismo hepático, por lo que hay que usarlo con precaución en insuficiencia renal grave, en la que se requiere disminuir las dosis. Presenta una semivida de eliminación de 12 horas. La dosis recomendada es de 400 mg cada 12-24 horas, siendo la dosis máxima de 1200 mg al día. En los estudios llevados a cabo sobre los síntomas predominantemente positivos se ha ensayado frente a haloperidol, flupentixol y risperidona. Frente a haloperidol se definieron las dosis óptimas anteriormente indicadas y se observó que amisulprida presentaba una eficacia similar o superior a haloperidol. En cuanto a efectos adversos, haloperidol dio lugar a más efectos adversos, especialmente a nivel extrapiramidal, y amisulprida presento una mayor incidencia de los más graves, especialmente de tipo psiquiátrico, aumento de prolactina, ganancia de peso y amenorrea. La incidencia de abandonos en ambos grupos resultó similar. Cuando se comparó con flupentixol, en esquizofrenia aguda, se observó una tendencia a la mejora de síntomas a favor de amisulprida, con una necesidad menor de fármacos para el tratamiento de los síntomas extrapiramidales. Con amisulprida se observó un mayor incremento de los niveles de prolactina. Amisulprida se mostró igual de eficaz que risperidona en los pacientes con exacerbaciones agudas de la esquizofrenia. No hay estudios en cuanto a síntomas positivos con los nuevos antipsicóticos atípicos de mayor aplicación en estos casos. En pacientes con síntomas predominantemente negativos se han llevado a cabo varios estudios frente a placebo, en los que amisulprida se mostró más eficaz y uno frente a haloperidol, en el que se encontraron diferencias a favor de amisulprida en cuanto a control de síntomas. Hubo en general una alta tasa de retiradas. No está claro cual es el impacto real de estas diferencias en cuanto a la calidad de vida de los pacientes. Está contraindicado en pacientes con tumores dependientes de prolactina, feocromocitoma y lactancia, debiendo usarse en el embarazo solo si los beneficios superan los posibles riesgos potenciales. Como otros neurolépticos, puede producir síndrome neuroléptico maligno, reducir el umbral convulsivo y prolongar el intervalo QT. Puede interaccionar con alcohol, depresores de SNC, antihipertensivos y antagonistas de la dopamina, que pueden atenuar su acción. En conclusión, y con los datos actualmente disponibles, amisulprida puede tener utilidad en el control de la esquizofrenia, aunque a priori, no mas que el resto de neurolépticos disponibles.
Palabras claves:
  • RISPERIDONA
  • NEUROLÉPTICOS
  • HALOPERIDOL
  • FLUPENTIXOL
  • ESQUIZOFRENIA
  • AMISULPRIDA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.