Sesión Bibliográfica. 01 de Julio de 2003 (50)

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es el trastorno psiquiátrico más frecuente en la infancia, es heterogéneo, comienza en la infancia, representa un importante gasto en recursos y un gran impacto familiar, académico y un claro efecto negativo sobre la autoestima del sujeto afectado. Existen controversias sobre criterios de diagnóstico ya que según se utilice el sistema CIE de la Organización Mundial de la Salud o el DSM-IV de la Asociación Americana de Psiquiatría se detectan los casos más graves o más leves. Esto hace que, según los criterios utilizados, sea difícil comparar la prevalencia entre los diferentes países. Probablemente la prevalencia esté entre el 2 y el 10 %. El diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad se basa en una historia clínica rigurosa y en la observación directa por parte de los padres, profesores y profesionales. En cuanto a los hallazgos biológicos, parece que los genes que regulan la producción de receptores de dopamina y noradrenalina están implicados en la etiología, debido a la respuesta positiva de este trastorno al tratamiento con estimulantes. El tratamiento farmacológico de este trastorno incluye principalmente fármacos estimulantes. El metilfenidato es el fármaco de elección y el único disponible en España. En EEUU se dispone de formas retardadas de este fármaco que facilitan su administración y disminuyen los efectos adversos. Otros estimulantes utilizados no disponibles en España son la dextroanfetamina, usada de primera elección o en pacientes que no responden al metilfenidato, y la mezcla de sales de anfetamina. El modafinilo es un estimulante en estudio indicado en la narcolepsia. Los fármacos no estimulantes utilizados son el bupropión, aprobado en España como tratamiento del abuso de nicotina en fumadores; los antidepresivos tricíclicos, aunque debido a la aparición de 4 casos de muerte súbita se reservan como segunda línea; la clonidina, aunque hay pocos ensayos clínicos que apoyen su eficacia, y la atomoxetina que es un fármaco inhibidor del transportador presináptico de la noradrenalina en fase de investigación y que parece que presenta una eficacia comparable al metilfenidato pero con menos efectos adversos. El artículo concluye que, debido a las importantes limitaciones de disponibilidad de fármacos eficaces en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad en España, se puede empezar el tratamiento con metilfenidato, recurrir al bupropión en los casos en que no sea eficaz y después considerar el uso de imipramina en los casos todavía resistentes, sopesando con los padres los posibles riesgos y beneficios.
Palabras claves:
  • METILFENIDATO
  • TRICICLICOS
  • HIPERACTIVIDAD
  • ATENCIÓN
  • DÉFICIT
  • BUPROPIÓN
  • TRASTORNO

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.