Sesión Bibliográfica Semanal 01 de Septiembre de 2003 (51)

Los pacientes ancianos utilizan un gran número de medicamentos, lo que los hace susceptibles de sufrir un gran número de efectos adversos, muchos de los cuales pueden prevenirse. Así, sobre un número de prescripciones de 27.617 en pacientes mayores de 65 años, un grupo de farmacéuticos clínicos describió un total de 2.268 posibles episodios de reacciones adversas, 1523 de los cuales fueron confirmados por un grupo de revisores médicos. De estos, un 27,6% fueron calificados como prevenibles. Todo ello supone una incidencia de 50 episodios de efectos adversos, y 13,8 prevenibles, cada 1.000 pacientes, mayores de 65 años, anuales De los 1523 episodios, 578 fueron serios, es decir que tuvieron un desenlace fatal, o pusieron en peligro la vida del paciente. Dentro de estos, la tasa de efectos adversos prevenibles fue aún mayor, representando el 42% de los casos. Los grupos más implicados en los episodios de efectos adversos fueron en general los más prescritos. Así los que provocaron mas episodios: fármacos cardiovasculares (26%), antibióticos/antiinfecciosos (14,7%) y diuréticos (13,3%), son también los 3 grupos más prescritos. Una excepción la constituyen los fármacos hipnóticos y antidepresivos, que son usados en un 10% de la población y presentan una baja incidencia de episodios (3,2 y 0,6 respectivamente). Ciñéndose a los 421 casos previsibles, los cardiovasculares (24,5%) ocupan la primera posición, seguidos de los diuréticos (22,1%) y analgésicos no opioides (15,4%). Los antibióticos/antiinfecciosos solo suponen un 3% en esta categoría, porque la mayoría de los casos fueron rash y diarreas por clostridium, que no se pueden prevenir. Los efectos adversos más frecuentes fueron a nivel gastrointestinal, electrolitico/renal y hemorrágico, cambiando el orden de los dos primeros cuando se habla de episodios que se podían haber prevenido. La mayoría de los efectos adversos previsibles, el error se encontró en la fase de prescripción y monitorización del tratamiento. Aún así, destaca que un 20% de los casos se debieron a errores en la adherencia de los pacientes ancianos al tratamiento. Esto se puede traducir en que la educación insuficiente a los pacientes es una fuente de efectos adversos previsibles. También hay que añadir que la mayoría de los efectos adversos a anitinfecciosos no son previsibles, pero disminuirían notablemente con un uso adecuado de estos fármacos que conduciría a un número menor de pacientes tratados con los mismos.
Palabras claves:
  • PRM
  • EFECTOS ADVERSOS
  • ANCIANOS
  • EDUCACIÓN
  • GERIATRIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.