Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Septiembre de 2004 (62)

Para cubrir las demandas de yodo, las embarazadas deben consumir sal yodada, y tener una dieta equilibrada, puesto que el déficit severo del mismo puede conducir al cretinismo, y un exceso puede deprimir la función tiroidea. Las demandas de ácido fólico fetales son elevadas, y su deficiencia se ha relacionado con partos prematuros, bajo peso al nacer y defectos del tubo neural, por lo que hoy en día se recomienda su suplementación durante el primer trimestre, e incluso antes de la concepción cuanto está planificada. Se pueden presentar deficiencias en algunos otros nutrientes, pero solo en situaciones especiales. Así, se puede observar déficit de cinc en dietas pobres en proteínas y ricas en fibra y fibratos, vitamina D en casos de escasa exposición al sol y vitamina B12 en vegetarianas estrictas, grandes fumadoras o mujeres que hayan tomado prolongadamente anticonceptivos orales. Para cubrir todas estas necesidades, se debe tomar una dieta variada que debe incluir alimentos de todos los grupos. Aún así, hay una serie de alimentos con los que se debe tener especial atención. De leche y derivados se deben ingerir diariamente medio litro de leche, o 200 mL más dos yogures, y una cantidad de queso que irá de 30 a 50 gramos. Se deben ingerir a diario verduras y hortalizas, tanto crudas como cocidas, así como 350 gramos de fruta, de los cuales al menos una debe ser fresca, y preferiblemente cítrica. Por último cabe reseñar que se debe mantener una buena hidratación, para lo cual se ingerirá entre litro y medio y dos litros de agua.
Palabras claves:
  • NUTRICIÓN
  • EMBARAZO
  • DIETA
  • HIERRO
  • FÓLICO

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.