Sesión Bibliográfica Semanal 01 de Enero de 2005 (66)

En España, la población mayor de 65 años supera el 17% de la total y consume más del 30 % de los medicamentos. Distintos trabajos indican que entre un tercio y la mitad de los ancianos tratados no realizan correctamente la prescripción y más del 90% toman dosis menores a las prescriptas. Esta falta de adherencia al tratamiento condiciona un porcentaje importante de ingresos hospitalarios e incrementa el coste sanitario. La OMS considera a la falta de adherencia a los tratamientos crónicos y sus consecuencias un tema prioritario en salud pública. Generalmente, la adherencia al tratamiento se estima como variable binaria (adherencia/no adherencia) pero son muchos los criterios utilizados para describir las características de la adherencia. Cuando el método utilizado permite su valoración cuantitativa, se considera cumplidor si se toma el 100% de la dosis recomendada o por encima del intervalo 75-80% o entre el 80 y 110%. Cuando se estudia el período de seguimiento se puede distinguir: incumplimiento parcial si el paciente se adhiere en algunos momentos, incumplimiento esporádico si se incumple de forma ocasional (olvidos), incumplimiento secuencial cuando se abandona el tratamiento al encontrarse bien y se retoma cuando hay síntomas, cumplimiento de bata blanca si sólo se adhiere cuando está cerca una visita médica, e incumplimiento completo si el abandono del tratamiento es de forma definitiva. Otra forma de clasificar la falta de adherencia es: primaria que sería no llevarse la prescripción de la consulta o no retirarla de la farmacia y, secundaria que incluye tomar una dosis incorrecta, olvidarse de tomar una o varias dosis y suspender el tratamiento demasiado pronto. Actualmente no existe un método único que sea considerado de referencia para determinar la adherencia por lo que han de utilizarse varios de ellos. En la práctica clínica se debe identificar a los pacientes no cumplidores por lo que conviene emplear métodos sencillos que no consuman grandes esfuerzos o tiempo. Los métodos disponibles se clasifican en: 1.-Métodos objetivos directos. Se basan en la determinación del fármaco, sus metabolitos o sustancias trazadoras en algún fluido biológico. 2.-Métodos objetivos indirectos. Valoran el incumplimiento a partir de circunstacias que se relaciona con él y con el grado de control de la enfermedad. Los más utilizados son: el recuento de comprimidos, los monitores electrónicos acoplados al envase de los medicamentos (MENS) que es un sistema sofisticado de recuento de comprimidos que incorpora a la tapa del envase un monitor electrónico que registra las aperturas que se hacen, la valoración de la asistencia a las citas previas programadas que estima que la ausencia a citas concertadas es una de las formas más frecuentes y graves de incumplimiento, el control de las visitas a enfermería para recoger recetas de Tratamientos de Larga Duración (TLD) se ha utilizado para conocer si se han recogido las prescripciones crónicas y cuantos días ha estado sin medicación, la valoración de la eficacia terapéutica alcanzada detecta el grupo de pacientes con fracaso terapéutico para analizar el porcentaje que es debido al incumplimiento y la valoración de los efectos adversos de los medicamentos como seria el mantenimiento de la frecuencia cardíaca baja en hipertensos tratados con b-bloqueantes. 3.-Métodos subjetivos (indirectos). Valoran las conductas y los conocimientos sobre la enfermedad y el tratamiento que tienen los pacientes. Los más empleados son: el juicio del médico acerca de cómo el enfermo cumple, las técnicas de entrevista que buscan conocer la adherencia y las causas de la no adherencia. Exísten datos sobre las repercusiones clínicas negativas de la falta de adherencia a los tratamientos crónicos y estimaciones de los costes derivados de la misma. Para evaluar las repercusiones negativas de la no adherencia hay que tener en cuenta que la indicación sea la correcta, que el valor intrínseco del medicamento sea elevado y que la relación beneficio/riesgo del tratamiento sea positiva. El impacto clínico de la no adherencia tiene consecuencias sobre el propio paciente dependiendo de la enfermedad a tratar sea aguda o crónica (falta de control de la enfermedad, complicaciones), y repercusiones a terceros difíciles de cuantificar (resistencias bacterianas, extensión de infecciones, ...). También depende de factores relacionados con el tipo y la gravedad de la enfermedad, el tratamiento y el paciente.
Palabras claves:
  • ADHERENCIA AL TRATAMIENTO
  • ANCIANO
  • CUMPLIMIENTO

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.