Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Noviembre de 2006 (86)

Durante el embarazo, a menudo se observan brotes evolutivos de dermatosis preexistentes como eczema atópico, acné o psoriasis. Las infecciones víricas, bacterianas o fúngicas de la piel también requieren un tratamiento. Asimismo, el prurito gravídico se considera como una dermatosis característica del embarazo y ha de ser objeto de un tratamiento antipruriginoso adecuado. La mayoría de productos dermatológicos usados habitualmente no están autorizados durante el embarazo o están contraindicados. En términos generales, conviene dar preferencia a los productos de substitución antiguos, para cuyo empleo -durante el embarazo- se dispone de una experiencia de decenas de años. ECZEMA Y PRURITO: usados de forma apropiada y en el cuadro de una indicación estricta, los glucocorticoides tópicos de última generación (prednicarbato, propionato de fluticasona) pueden prescribirse durante un tiempo breve durante el embarazo (máximo: 4 semanas). El empleo de glucocorticoides sistémicos (prednisona, por ejemplo) tampoco se considera fetotóxico. En caso de prurito también pueden emplearse antihistamínicos de primera generación (dimetindeno, clemastina). ACNE: los antibióticos tópicos como la eritromicina y la clindamicina se cuentan entre los medicamentos de primera elección. También se puede recurrir al peróxido de benzoilo o al metronidazol. PSORIASIS: el tazaroteno y el ditranol están contraindicados. Aún no hay datos sobre el uso del calcipotriol en seres humanos. La fototerapia por UV-B cºonstituye una opción terapéutica segura. INFECCIONES: en caso de antibioterapia sistémica, las penicilinas, las cefalosporinas y la eritromicina son los medicamentos de primera elección.
Palabras claves:
  • embarazo
  • dermatitis
  • eczema
  • psoriasis
  • tratamiento
  • prurito
  • acné

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.