Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 2007 (88)

La hormonoterapia es la modalidad de tratamiento adyuvante con mayor impacto para las pacientes con cáncer de mama y receptores hormonales positivos (RH+). Durante varias décadas, el tamoxifeno ha constituido el tratamiento estándar tanto para las pacientes pre- como postmenopáusicas. Los ensayos clínicos disponibles han establecido que la duración del tratamiento con tamoxifeno sea de 5 años sin que se haya podido demostrar que más de 5 años produzca beneficio para las pacientes. Transcurrido ese periodo, el tamoxifeno parece dejar de ser eficaz aunque el riesgo de recaída permanece latente durante años. Aproximadamente, el 75-80% de los cánceres de mama diagnosticados en mujeres postmenopáusicas son receptores hormonales positivos (RH+). En las mujeres premenopáusicas, la principal fuente de estrógenos es el ovario. Por el contrario, en las mujeres postmenopáusicas, los estrógenos se producen enzimáticamente a través de la aromatización de los andrógenos, androstendiona y testosterona, los cuales son producidos principalmente por las glándulas suprarrenales. La aromatización de los andrógenos tiene lugar en el tejido adiposo, hígado, folículos pilosos, cerebro, piel y músculo, así como también en los propios tumores de mama. En este proceso el complejo enzimático de la aromatasa juega un papel fundamental. Por ello, los inhibidores de la aromatasa (IA) constituyen una opción de tratamiento para las pacientes postmenopáusicas. Los IA se clasifican por su mecanismo de acción en no esteroideos (inhibidores irrereversibles de la aromatasa, tipo II) o esteroideos (inhibidores reversibles de la aromatasa, tipo I). Los IA utilizados actualmente en clínica corresponden a la tercera generación de agentes no esteroideos (anastrozol y letrozol) o esteroideos como el exemestano. Un metaanálisis evaluó la eficacia y seguridad de los inhibidores de la aromatasa (IA) en el tratamiento hormonal adyuvante de las pacientes postmenopáusicas con cáncer de mama y receptores hormonales positivos, en comparación o como prolongación de la terapia con tamoxifeno. Se realizó una revisión bibliográfica utilizando la base de datos Medline y consultando las comunicaciones presentadas en los congresos de la American Society of Clinical Oncology y San Antonio Breast Cancer Symposium. Los parámetros de eficacia valorados fueron la supervivencia libre de enfermedad (SLE) y la supervivencia global (SG) medidas tras el periodo de seguimiento descrito en cada uno de los ensayos analizados. Los datos seleccionados se sometieron a un metanálisis estratificado en función de las distintas estrategias de introducción de los IA. Para cada uno de los parámetros valorados se calculó la odds ratio de Mantel-Haenszel (OR MH) (IC95%). En relación a la toxicidad se han tabulado los principales efectos secundarios descritos en los distintos ensayos clínicos comparativos. Los IA han demostrado incrementar la SLE respecto a tamoxifeno tanto en primera línea, OR MH = 0,83 (IC95% 0,76-0,92), como al administrarlos durante 2-3 años de forma secuencial tras 2-3 años de tamoxifeno, OR MH = 0,65 (IC95% 0,57-0,75). Del mismo modo, al introducirlos tras 5 años de tamoxifeno, también consiguen aumentar la SLE, OR MH = 0,63 (IC95% 0,51-0,77). En cuanto a la SG, se alcanza diferencia estadísticamente significativa solamente cuando el IA se administra de forma secuencial tras 2-3 años de tamoxifeno, OR MH = 0,77 (IC95% 0,64-0,94). Los IA disminuyen la incidencia de eventos tromboembólicos y ginecológicos en relación al tamoxifeno; sin embargo aumentan la toxicidad a nivel óseo. Conclusiones Los ensayos clínicos valorados demuestran de forma consistente el beneficio de los IA en distintas etapas de la adyuvancia, sin embargo, la ausencia de comparaciones directas entre las distintas estrategias no permite establecer cuál es el momento idóneo para su introducción. La incógnita se centra ahora en seleccionar subgrupos de pacientes que puedan beneficiarse de su uso en primera línea, en conocer su toxicidad a largo plazo y en observar si son capaces de incrementar la supervivencia global, con independencia de la estrategia seguida, tras un periodo de seguimiento mayor. En base a la evidencia disponible, no exenta de limitaciones, se proponen unos criterios de uso de los IA para la práctica clínica diaria.
Palabras claves:
  • Tamoxifeno
  • Anastrozol
  • Letrozol
  • Exemestano
  • Tratamiento adyuvante
  • Cáncer de mama
  • Menopausia
  • Inhibidores de la aromatasa

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.