Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 2007 (88)

El dextrometorfano (BEXINE, etc) es un antitusígeno presente en numerosos productos OTC contra la tos o los resfriados. A dosis terapéuticas se considera seguro, pero también es posible abusar de la substancia. Esta situación, conocida desde los años sesenta, hoy en día continúa creando problemas. El dextrometorfano es un isómero del levorfanol, un agonista de los opiáceos y es metabolizado por el citocromo P450 2D6 hepático. Su metabolito, el dextrorfano posee una gran afinidad por el receptor excitante NMDA (N-metil-D-aspartato) y por ello puede provocar ebriedad. En caso de tomar dosis importantes (5 a 10 veces las posologías standard), se observan síntomas como euforia, noción anormal del tiempo, paranoya y desorientación. Además pueden darse alucinaciones táctiles, visuales y auditivas. Los síntomas físicos que acompañan a la toma de dosis altas consisten en sudores, taquicardia, discinesia, trastornos del lenguaje, midriasis y fotofobia. También pueden observarse náuseas y vómitos. En las personas que toman regularmente dosis altas también juega un papel la toxicidad del bromuro. Este riesgo de toxicidad del dextrometorfano y del bromuro aún puede verse aumentado por otras substancias presentes con frecuencia en los productos OTC (pseudoefedrina, fenilefrina, paracetamol, etc.). Sobre todo en los adolescentes es importante vigilar el potencial de abuso importante que encierra el dextrometorfano.
Palabras claves:
  • OTC
  • dextrometorfano
  • tos
  • antitusígenos
  • resfriado
  • levorfanol

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.