Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1996 (7)

Todo plan terapéutico encaminado al tratamiento del asma debe incluir, además de medidas farmacológicas y educacionales del paciente, una serie de medidas preventivas que traten de evitar la aparición de los síntomas. Dentro de las medidas preventivas tienen especial relevancia las encaminadas a evitar factores desencadenantes, como determinados alérgenos o medicamentos, especialmente cuando existe un único agente sensibilizante (como ocurre en el asma ocupacional). Entre los alérgenos ambientales existe la evidencia de que la exposición durante la infancia a niveles elevados de ácaros de polvo doméstico se asocia a una mayor sensibilización. Otros factores que también la facilitan son el tabaquismo de los padres, la dieta, susceptibilidad genética y el nivel socioeconómico. Entre los numerosos medicamentos que se encuentran implicados en fenómenos de hipersensibilidad, destaca la intolerancia al ácido acetil salicílico más frecuente y de mayor gravedad entre la población de asmáticos, presentando además numerosas reacciones cruzadas con otros AINEs. Por otra parte, los betabloqueante (incluso los cardioselectivos) pueden ocasionar reacciones de broncoespasmo en pacientes con asma, no debiendo usarse a no ser que no haya otro tratamiento alternativo posible, en cuyo caso se contemplará la adopción de las debidas precauciones ante la posibilidad de aparición de dicho broncoespasmo.
Palabras claves:
  • AINES
  • ASPIRINA
  • EDUCACIÓN
  • PROFILAXIS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.