Sesión Bibliográfica Semanal. 24 de Septiembre de 2010 (139)

Un nuevo tratamiento que ataca los tumores de pacientes con una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2 ralentizó el crecimiento de los tumores en pacientes con cáncer de mama avanzado que participaron en el estudio realizado. Este nuevo agente, denominado olaparib, inhibe una proteína denominada poli (ADP-ribosa) polimerasa (PARS). Tanto la PARP como la proteína BRCA están implicadas en la reparación del ADN y aunque las células parecen ser capaces de actuar sin una u otra, inhibir la PARP en un tumor que carece del gen BRCA hace que las células mueran. El estudio en fase 2 de Olaparib incluyó a mujeres de 18 años o más con una mutación confirmada de los genes BRCA1 or BRCA2 y cáncer de mama avanzado que fueron asignadas en dos cohortes secuenciales entre 16 centros de Australia, Alemania, España, Suecia, Reino Unido y USA. A la primera cohorte (n=27) se le administró de forma continuada olaparib por via oral a la máxima dosis tolerada (400 mg dos veces al dia), y a la segunda cohorte (n=27) se le administró una dosis menor (100 mg dos veces al dia). El estudio demostró resultados positivos para los inhibidores de la PARP en cáncer de mama avanzado en pacientes con deficiencia de BRCA y mostró un índice terapéutico favorable para esta nueva dirección en la estrategia terapéutica. Los eventos adversos más destacados en la cohorte de 400mg fueron, fatiga, náuseas, vómitos y anemia, mientras que para la cohorte de 100mg fueron náuseas y fatiga. La toxicidad en mujeres con mutaciones en BRCA1 y BRCA2 fue similar a las reportadas previamente en mujeres sin esta mutación genética. Según los autores de la investigación, lo más importante es que este nuevo enfoque terapéutico es que así como la mayor parte del tiempo observamos qué es lo que está ocurriendo dentro del tumor y después decidimos cómo atacarlo, en esta ocasión, todas las mujeres tratadas tienen una mutación hereditaria en los genes BRCA1 o BRCA2 y podríamos aprovechar esa debilidad del tumor. Se trata de una estrategia que podría causar menos efectos secundarios a estas pacientes. Estos fármacos pueden ser muy potentes en las células tumorales y mucho menos tóxicos para las células normales, algo muy importante desde la perspectiva del tratamiento del cáncer. Aunque los resultados son buenos hasta el momento, es necesario realizar más estudios clínicos antes de que olaparib u otros inhibidores de la PARP en desarrollo puedan estar listos para su uso en la práctica regular. Es importante que los pacientes que participen en estos ensayos clínicos porque necesitamos determinar cuál es la mejor forma de utilizar estas sustancias, solas o en combinación con otros agentes. Además, es necesario establecer definitivamente si son mejores que otros fármacos. Los inhibidores de PARP son una transición en el campo del desarrollo de fármacos para el cáncer ya que es una de las primeras veces que hemos visto fármacos desarrollados sobre la base de una susceptibilidad hereditaria, lo que puede abrir nuevas vías de tratamiento.
Palabras claves:
  • BRACA
  • Cáncer
  • Cáncer de mama
  • Genética
  • Polymerasa
  • Tumor

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.