Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1993 (4)

La hepatitis A se suele transmitir por contagio oral o fecal. Constituyen grupos de alto riesgo de contagio: los viajeros, los militares, los niños de orfanatos o reformatorios, los presos y sus vigilantes, los toxicómanos por vía i.v. y los homosexuales masculinos. La vacuna contra la hepatitis A es una vacuna a base de virus inactivados. La primo-vacunación comprende 2 dosis administradas por vía i.m. en 4 semanas de intervalo. A los 6 a 12 meses se debería dar una dosis de recuerdo para obtener una inmunidad de larga duración (se estima de 10 años en base a la velocidad de desaparición de los anticuerpos, pero no se dispone de estudios clínicos de vigilancia a largo plazo). Algunos estudios han demostrado que 2 o 3 dosis de vacuna provocaban una formación significativa de anticuerpos en 99 a 100% de los pacientes. Durante un estudio controlado realizado en Tailandia con más de 40.000 niños se registraron 2 casos de hepatitis A sintomática en el grupo que había recibido 2 dosis de vacuna contra 31 casos en el grupo no vacunado. La vacuna contra la hepatitis A puede provocar a menudo dolores en el lugar de la inyección así como también cefaleas, náuseas y malestar. No se ha demostrado la seguridad de su empleo durante el embarazo.
Palabras claves:
  • DOSIS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • RIESGOS
  • HEPATITIS-A
  • EMBARAZO
  • NIÑOS
  • TRANSMISION
  • PREVENCION
  • EFICACIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.